Con una simple y rápida ceremonia de despedida y de agradecimiento en su plataforma, y con cientos de comodorenses aplaudiendo y haciendo sonar las bocinas de sus autos en la playa y en el sector de El Infiernillo, este domingo 26 a las 14.15 el buque noruego zarpó del puerto de Comodoro Rivadavia. En su popa, luego de un trabajo a contrarreloj de soldadores comodorenses, lleva el submarino remoto de la Armada de Estados Unidos que podría ser vital a la hora de hallar al ARA San Juan.
Luego de terminar los trabajos en su interior, que en la práctica significaron readecuar la nave para tareas de rescate, y el recorte de su popa, el Sophie Siem zarpó del puerto de Comodoro Rivadavia a las 14.15 de este domingo, momento en que se sacó del puesto de amarre 1, la soga que aún la unía con la estación marítima comodorense.
El Sophie Siem arribó al puerto de Comodoro Rivadavia el lunes último a las 21 y desde ese momento se comenzó a acondicionarlo, aunque los trabajos más fuertes comenzaron el jueves, cuando se tomó la decisión de cortar parte de la popa, para poder subir y colocar allí a la grúa, rieles y al submarino remoto, que será una pieza clave en el eventual hallazago del ARA San Juan, desaparecido hace 12 días con 44 tripulantes a bordo.
Una vez tomada la decisión, técnicos, ingenieros y soldadores de Comodoro Rivadavia comenzaron a realizar una tarea que, según algunos cálculos, en astilleros y con mejor equipamiento, llevaría un mínimo de 20 días.
Los trabajos se vieron interrumpidos por el viento pero, en ese caso, el freno sólo llegó al movimiento de grúas, ya que los soldadores y otros operarios, continuaron las tareas en el interior de la nave, donde ayer fueron felicitados y aplaudidos por los marinos estadounidenses y argentinos.
Fuente y foto: Minuto Uno