Ante la Comisión de Acusación y Disciplina del Consejo, Rafecas criticó el avance del proceso en su contra y sostuvo que no existe ninguna causal de mal desempeño sino simplemente un “desacuerdo” de carácter político respecto a su sentencia.

Por eso demolió el fallo de Bonadio e ironizó que con mismo criterio deberían estar presos Federico Sturzenegger y Gabriela Michetti, al traer a colación otras causas que también fueron desestimadas por inexistencia de delito, por tratarse de decisiones propias de su esfera de competencia.

“La decisión de Bonadío abre una polémica porque el memorándum con Irán fue aprobado por el Congreso y muchos juristas que entienden que se trata de un acto político no justiciable”

Es decir, se apoyó en una comparación del tema con otros casos como la denuncia del FPV contra Sturzenegger por la gigantesca emisión de Lebacs o contra Michetti por el memorándum con Qatar, que incluso tuvo un agravante: a diferencia del memorándum con Irán, el de Qatar que afecta recursos de la Anses, no pasó por el Congreso.

Al dar sus argumentos, Rafecas defendió indirectamente a la ex presidenta, ya que su explicación se basó en que todas las detenciones ordenadas por Bonadio fueron a raíz de una decisión política que encima había sido avalada por el Congreso, que ratificó el memorandum.

En efecto, la decisión de Bonadío abre enormes debates jurídicos, porque la aprobación del memorándum fue avalada por ambas cámaras del Congreso y no son pocos los juristas que entienden que se trata de un acto político no justiciable, propio de un presidente, como es definir la política internacional.