Betty López trabaja arduamente para proteger los bosques de araucarias, una especie única en el mundo, y para que sean declaradas Patrimonio de la Humanidad.
Nacida en Loncopué (Neuquén), Elisa Betty López sigue morando la región, arraigada ahora en Zapala. Betty ha crecido acompañada por el paisaje único de los bosques patagónicos, con su protagonista único en el mundo, como lo es el pehuén, o araucaria araucana. Desde siempre la araucaria fue -es- parte de su vida, más aún desde hace 5 años, cuando descubrió lo que tal vez sea el suceso más triste de su historia. “En noviembre de 2007, transitando por Villa Pehuenia, más precisamente por el camino de acceso a la pista de esquí Batea Mahuida, me sorprendió ver al lado del camino todo el frente del tronco de una araucaria afectado por una plaga. Tomé una fotografía del frente y al girar, pude ver la base del tronco totalmente destrozada y con las raíces casi en la superficie. La sorpresa fue desagradable y me sentí muy conmovida, sin imaginar que me aguardaba una evidencia aún peor”. Dice que sus ancestros eran también de la región y que casi se alegra de que ya no estén entre nosotros. “Hubiese sido un gran dolor para ellos ver la muerte de las araucarias milenarias, orgullo de los que amamos estas tierras”. Y agrega: “mi padre siempre decía que el hombre nunca iba a poder tirar una araucaria, porque superan los cuarenta metros de altura y tienen raíces de treinta metros de largo.” Sin embargo, el tiempo demostró que no se trataba de árboles imbatibles. Y está empeñada – en el sentido exacto de la palabra – en luchar para lograr que se declaren Araucarias Araucanas – Pehuén – Patrimonio de la Humanidad.
No ha encontrado eco en sus denuncias porque los bosques de araucarias pertenecen a los bosques nativos, y sus denuncias hechas en Parques Nacionales han sido rechazadas… porque existen dos artículos en la Constitución Nacional, que impiden a Nación, incursionar en los bosques provinciales si no se les da participación. Si bien Nación, ha respondido a las denuncias de Betty, la provincia del Neuquén no se ha hecho eco de las notas recibidas. (Betty tiene copias) Hasta a la Presidencia de la Nación llegó su clamor denunciante, pero la respuesta que le llega de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Nación (manifestando la intervención de la Sra. Presidenta) es que no pudieron obtener respuesta de la provincia. Esta catástrofe ecológica, comienza con la Ley 2183/96, de la provincia del Neuquén, que autoriza a las petroleras a pagar en hectáreas forestadas la contaminación, y no pagar las multas. (Informe tomado de “Patagonia Petrolera, desierto permanente”… escriben Marc Gavaldá, y Hernán Scandizzo). Para cumplir la Ley, CORFONE (Corporación Forestal Neuquina) comienza a traer los pinos exóticos de Australia, Japón, EE.UU., y se los vende a REPSOL, CHEVRON, SHELL, etc, etc.
Ya en 1998 se habían trasplantado 50.000 Has de pinos exóticos, que son portadores de la plaga Huequenia livida, que descubrió en el 2005, la Dra. Paola Turienzo, de la Sociedad Entomológica Argentina  (en ese momento).
Esta plaga ha terminado con los bosques de araucarias, las aguadas, los mallines y los pastos, lo que ha perjudicado enormemente a los crianceros y otras plantas nativas, toman tres napas de agua para crecer y las han plantado a la vera del río Limay, lo que ha bajado su caudal notablemente.

Fuente y foto: CCCotesma