Por Gustavo Sosa, Nicolás Mársico y Sofía González –

El 23 de agosto pasado, tres meses antes de la tragedia del ARA San Juan, el Senado dio media sanción al proyecto “SAR SUB”. Era un ejercicio militar, presentado por Mauricio Macri y Oscar Aguad, que consistía en un pedido de autorización para el ingreso de tropas extranjeras, cuyo objetivo era la simulación del hundimiento de un submarino y su rescate en colaboración con la Armada de Brasil.

Este proyecto pasó absolutamente desapercibido para la población y los medios. La repentina presentación y urgencia por parte del Poder Ejecutivo para aprobarlo parece explicar su ingresó al recinto sin dictamen de comisión. Fue votado afirmativamente por 41 legisladores de todo el arco político. Todo el oficialismo y del resto de los bloques. Entre los que aportaron su voto estuvieron Juan Manuel Abal Medina, Alfredo De Angeli, Julio Cobos, Ruperto Godoy, Luis Naidenoff, Miguel Pichetto y Pino Solanas, entre otros. Sin ninguna abstención ni votos negativos. Hoy cobra otro significado.

“El concepto rector de este ejercicio se basa en la simulación de una emergencia de un submarino posado en el fondo del mar, imposibilitado de salir a superficie. Debe ser buscado, localizado y auxiliado por el resto de las unidades navales participantes”, dice el detalle del Ejercicio combinado SAR SUB, en la página 111 del expediente 288 enviado por Macri al Congreso el 17 de agosto de 2017.

Según consta en el proyecto, Argentina se comprometía con los siguientes medios propios : “UN (1) Submarino TR-1700 (Tipo A.R.A. “Santa Cruz”) o clase 209 (Tipo A.R.A. “Salta), con un máximo de CUARENTA Y OCHO ( 48) efectivos. Se realizará en aguas de la zona económica exclusiva de la República Federativa de Brasil o Argentina. Las unidades de ambas Armadas se trasladarán hacia aguas territoriales de la República Argentina y amarrarán en el Puerto de la Ciudad de Mar del Plata – República Argentina. A realizarse durante el período de vigencia de la ley (duración: 01/09/2017 a 31/08/2018, Ejercicio combinado SAR SUB, fs 112, 113, 114, Expediente PE 288/17, 17 de agosto 2017”.

En el sitio web de la Armada Argentina se detalla que dentro de los submarinos Clase “Santa Cruz (TR-1700)”, Argentina posee el S-41 ARA Santa Cruz y el S-42 ARA San Juan, ambos con idénticas características:

– Desplazamiento en superficie: 2116 Tn – En inmersión: 2264 Tn.

– 65 metros de eslora y un diámetro de casco resistente de 7 metros.

– 4 motores diésel MTU 16 V de 6720 HP, 4alternadores de 4,4 Mw, baterías Varta (960 elementos) y motor eléctrico de propulsión (MEP) de 6,6 Mw.

– Ambos submarinos también poseen como armamento 6 tubos lanzatorpedos en proa (torpedos SST-4 filoguiados) y minas de fondo (http://www.ara.mil.ar/pag.asp?idItem=245)

Es decir, el ARA San Juan poseía las características previstas para el ejercicio militar que querían hacer Macri y Aguad. Este ejercicio naval era parte de un paquete junto a otros 21 ejercicios militares en conjunto con otros países como Perú, Brasil y Chile. Ninguno de estos países ofreció un submarino para simular su hundimiento con posterior rescate.

El proyecto no se votó en Diputados, por lo que, en lo formal, quedó trunco. El ejercicio, en teoría, nunca se realizó. Llama la atención, sin embargo, la coincidencia entre la intención y lo sucedido semanas después con el ARA San Juan, del que hasta el cierre de esta nota no se tiene información de su paradero. Demasiadas coincidencias, que podrán ser investigadas por la reciente comisión parlamentaria para investigar la desaparición, búsqueda y operaciones de rescate del ARA San Juan. El Gobierno, protegido por los medios, sigue impermeable a la angustia de los familiares de los 44 tripulantes del submarino, a quienes en medio de esta tragedia les desearon felices fiestas pero les retacearon la contención psicológica y el sostén económico.

Cormoran

El 7 de septiembre de 2017 se aprobó en el Senado el proyecto de ley CORMORAN donde se solicitó el ingreso de personal y medios de los Estados Unidos de América a nuestro país para realizar ejercicios combinados. El origen del proyecto aparece fundamentado “en una carta elevada por el Agregado Naval de la Armada de los Estados Unidos de América, en enero del año 2017, a la ARMADA ARGENTINA ofreciendo traer al país DOS (2) Aviones P-3 C ORION con la finalidad de intercambio de experiencias”.

Varios de los 22 ejercicios militares que buscaban ser aprobados junto con el Cormorán, incluían la colaboración de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Chile, Colombia y Canadá. Entre ellos los denominados “Alligator”, “Panamax”, “Team Work South”.

Luego de su aprobación simultanea en el Senado, estos proyectos no llegaron a tratarse en la Cámara de Diputados. Su debate estaba previsto para el miércoles 8 de noviembre, pero la sesión fue suspendida luego de un altercado con la diputada de Cambiemos Elisa Carrió. La sesión pasó a cuarto intermedio y en las siguientes reuniones de labor parlamentaria para acordar los temas a tratar, el proyecto no fue incluido.

Vale aclarar que el articulo 75 inciso 28 de la Constitución Nacional detalla: “Corresponde al Congreso Nacional permitir el ingreso de tropas extranjeras en el territorio de la Nación, y la salida de fuerzas fuera de él”. Es decir que, sin aprobación del Congreso, no se puede hacer ningún ejercicio militar combinado con otros países.

Hay, sin embargo, otro dato que, junto al envió del proyecto de ejercicios militares, llama ahora la atención. A los pocos días de la media sanción que le dio el Senado, el 20 de septiembre, el diario Clarin publicó un reportaje a Thomas Cooney, encargado de negocios de la embajada norteamericana, quien expresó sin rodeos: “Argentina y Estados Unidos reiniciarán ejercicios militares conjuntos a fines de octubre”. En la nota se afirma que “efectivamente el 7 de septiembre pasado el Senado dio media sanción al proyecto enviado por el Ministerio de Defensa (a propuesta de la Armada Argentina) de permitir el ingreso de tropas norteamericanas al territorio nacional para llevar adelante un ejercicio combinado denominado “Cormoran”, que involucra la entrada al mar y a la Patagonia argentina de aeronaves estadounidenses”.

La nota con Cooney muestra que Estados Unidos daba por hecho la realización de ejercicios que aún no contaban con la aprobación del Congreso. En el ejercicio mencionado se hace expreso el rol que de las fuerzas armadas estadounidenses y quedó plasmado en el documento titulado ‘Proyecto PE 308/17, Cormorán, fs 7 y 8’: “Las Unidades de la Armada de los Estados Unidos operarán desde las bases Aeronavales de la armada Argentina (…). El Concepto es el intercambio de experiencias y ejercitaciones las que se basan en la necesidad de verificar procedimientos de técnicas y tácticas aeronavales de patrulla, control de mar y operaciones antisubmarinas básicas de uso común por todas las Fuerzas Aeronavales de las Armadas del Mundo, en especial lo concerniente a exploración. (…) Previéndose en este así incluir a la República Argentina como uno de los destinos para llevar a cabo las ejercitaciones”. Aún no se sabe que primó, si la falta de aprobación del Congreso o los designios del funcionario estadounidense.

Welcome to Argentina

Mientras el jueves 7 de septiembre los senadores votaban la realización de ejercicios y el ingreso de tropas militares de los Estados Unidos, a pocas cuadras del Congreso, en el Salón San Martín del edificio Libertador, una ONG de militares retirados de todo el continente americano realizaba un simposio. Era el Congreso de la Unión Panamericana de Oficiales de Reserva de la Fuerzas Armadas (UPORFA), que se realizó del 6 al 10 de septiembre. En su página web UPORFA se presenta como “una entidad sin ánimo de lucro, de derecho privado, defensora y protectora de los derechos humanos, la justicia y la democracia, que defiende la garantía y la efectividad de los derechos fundamentales, está conformada por profesionales oficiales de reserva de diferentes países del hemisferio”.

El ministerio de Defensa ofició como anfitrión y la apertura del evento estuvo a cargo del número 2 del Ministerio de Defensa, Horacio Chighizola, Secretario de Estrategia y Asuntos Militares, y el número 1 del Ejército Argentino, Diego Luis Suñer, jefe del Estado Mayor General. Los jefes militares actuales explicaron que el encuentro tenía como misión prioritaria “el intercambio de experiencias sobre adiestramiento, capacitación, actualización e incorporación del personal de reserva para promover su valor como parte indispensable de las FFAA”.

“Esto constituye una oportunidad para intercambiar experiencias y para estrechar los lazos de amistad entre las naciones a las que representan”, expresó Chighizola durante su discurso en el Salón San Martin del edificio Libertador. Luego, el secretario de Estrategia y Asuntos Militares agregó: “Este año nos encuentra como anfitriones, con la novedad de estar transitando la etapa final previa a la presentación de un proyecto de ley de reservas que incorporara al plexo legal de nuestro país una temática reclamada desde hace años”.

Estos cronistas quisieron acceder al proyecto de ley pero al visitar la sede de la UNOR, las personas que estaban en la sede, sorprendidos e incómodos, nos derivaron con la secretaria de la sede quien a su vez explicó que esa información debíamos solicitarla al Ministerio de Defensa. En dicho Ministerio aseguran que el proyecto aún no es público y solicitaron que realicemos el pedido vía mail. Hasta el momento no hemos tenido acceso al proyecto.

Reservistas

Según lo establecido por la Ley 19.101 artículo 3, la reserva del Ejército, de la Armada y de la Fuerza Aérea son organizaciones que sirven al propósito de completar, cuando así se disponga, los efectivos de las correspondientes fuerzas.

Su personal está integrado por la reserva incorporada a su respectiva fuerza armada, retirados o dados de baja con aptitud para el servicio militar, personal instruido pero fuera de servicio incluyendo a estudiantes y egresados de liceos militares con grado para acceder a la reserva, y quienes sin haber recibido instrucción son destinados a dicho cuadro de la reserva conforme a las correspondientes leyes de la Nación.

En síntesis, todos aquellos que forman parte de la familia militar pero que no siguen activos.

En la actualidad, la relación de los reservistas con el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas es fluida a través de la Unión de Oficiales de Reserva (UNOR).

UNOR Argentina  integra la entidad panamericana UPORFA que bajo el liderazgo de los Estados Unidos promueve el “intercambio entre las Fuerzas Armadas y a la cooperación entre instituciones  gubernamentales y organizaciones. Dentro de esta estructura el grupo anticipa qué reuniones de  hermandad serán organizadas las cuales incluirán congresos, cursos y competencias militares”.

En UNOR “se encuentran registrados los oficiales de reserva con el fin de nuclearlos, capacitarlos y  acercarlos a la fuerza”.  La UNOR también asegura que “nunca en 75 años ha realizado acción  alguna que no sea ordenada, consensuada o requerida por las fuerzas armadas o el ministerio de  defensa”.

El primero y el tercer presidente de UPORFA fueron dos argentinos. El inaugural fue el Teniente Coronel, Juan Carlos Piaggio, que estuvo al frente entre 1996 y el 2000. El otro, Teniente Coronel Eduardo Stafforini, estuvo entre 2004 y 2008.

Según funcionarios del ministerio de Defensa durante las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner, la UPORFA intentó acercarse a ambos gobiernos pero no tuvieron éxito y jamás fueron recibidos en ninguna sede oficial.

Cambiemos

UPORFA y UNOR tienen ahora un vínculo con el Gobierno. El cambio de paradigma es claro, y aunque varios ex funcionarios del Ministerio de Defensa consultados coinciden en que “el gobierno nacional no necesita de los reservistas para hacer contacto o plantear estrategias con representantes del ejército estadounidense”, la renovación de la relación con UPORFA manifiesta la sintonía en este sentido.

Los ex funcionarios de Defensa consultados para esta nota advierten que los reservistas “no tienen relevancia. Pero su discurso es peligroso. Siempre suelen ser más conservadores que muchos de los altos rangos del ejército nacional en actividad”. Una carta pidiendo la libertad de los criminales acusados en causas de lesa humanidad parece confirmar esto.

Al poco tiempo de la asunción del Papa Francisco las autoridades de UPORFA publicaron en su página oficial un pedido de organizaciones por la libertad de militares condenados por delitos de  lesa humanidad: “el viernes 29/11/2013 logramos entregar en la Embajada de la Santa Sede Nunciatura Apostólica, sita en Avenida Alvear 1605 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la petición al Papa Francisco para que interceda ante las autoridades argentinas para la promulgación de una ley de amnistía a favor de los miembros de las FFAA, FFSS, FFPP y demás personas que combatieron al terrorismo en la Guerra Revolucionaria de los años ’70”

Visitantes ilustres

La actividad en el Ministerio de Defensa no fue la única este año. Entre el 15 y 17 de mayo de 2017 la Presidencia de UPORFA acompañó al Mayor General Robert M. Branyon, Subcomandante General para Movilización y Asuntos de Reserva del Comando Sur de los Estados Unidos, durante su visita al Ministerio de Defensa y al Departamento de Reservas del Ejército en nuestro país. El 16 de mayo el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Teniente General Bari del Valle Sosa, recibió en su despacho a Branyon en el Edificio Libertador.

Durante la visita, se discutió la futura participación de los oficiales de la Reserva del Ejército Argentino en los ejercicios del Comando Sur de los Estados Unidos. Si, Comando Sur.

Al día siguiente, 17 de mayo, el Jefe del Estado Mayor participó del 203 Aniversario de la Armada, y el acto fue presidido por la Vicepresidenta Gabriela Michetti, y el Ministro de Defensa de ese momento, el Ingeniero radical Julio Martinez. Del evento también participaron el reciente ex Jefe de la Armada, Almirante Marcelo Srur y el Jefe de la Fuerza Aérea, Brigadier General, Enrique Amrein, entre otras autoridades militares.

El 22 de mayo, Bari del Valle SOSA, participó de una reunión de seguimiento de gestión del  Ministerio de Defensa. La reunión se realizó en la residencia de Olivos y estuvo encabezada por el  presidente de la Nación, Ingeniero Mauricio Macri.

La ex subsecretaria de formación del Ministerio de Defensa Sabina Frederic afirma: “Son astutos. Tienen el mejor armamento a nivel internacional y mucho desarrollo. Quien les diría que no a una oferta de formación, de recursos, de técnicas. La forma con la que se filtran en los territorios deseados ahora tiene que ver con prestar servicios para combatir cualquier tipo de catástrofe natural. Pero con ese pie adentro claramente lo que se busca es el reconocimiento en profundidad del territorio en cuestión”.

Todo este recorrido demuestra los ejes con los que el gobierno nacional ve a las políticas de DDHH y como el vínculo a través de lo simbólico con las fuerzas estadounidenses vuelve a tener peso en el territorio nacional.

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* Los autores son egresados de la diplomatura en periodismo de investigación de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), dictada por Maria Seoane, Ari Lijalad y Tali Goldman

Fuente: Nuestras Voces