El “mega” DNU que el Gobierno presenta para “desburocratizar el Estado” reduce, entre otras cosas, el plazo de permanencia en el registro de empresas con trabajadores sin formalizar. Modifica normativas vinculadas a transporte, lavado de activos, patentes, bienes del Estado, licitaciones, energía y seguros.

Eludiendo el trámite legislativo, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial el Decreto 27/2018 de “Desburocratización y Simplificación del Estado”. Son 170 artículos en 22 capítulos que afectan las áreas de gestión de ocho ministerios (Modernización, Producción, Trabajo, Finanzas, Transporte, Cultura, Agroindustria y Energía).

En buena parte implican reasignaciones de facultades entre distintos entes estatales, pero que  en algunos casos favorecen a sectores concentrados del empresariado privado. A su vez, según indican especialistas, varias normativas van en línea con los requerimientos que impone la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), a la que el presidente Mauricio Macri quiere ingresar en un breve lapso.

Entre las medidas mas polémicas del “decretazo” figura la modificación integral de la Ley 26.940 sancionada por la administración anterior y que creó el Registro Público de Empleadores con Sanciones Laborales (Repsal). Este cambio implicará un amplio indulto a empresas detectadas con trabajadores no registrados, reduciendo el tiempo de permanencia de estas en el “veraz laboral” una vez hayan regularizado la situación. Aunque todavía no se oficializó, bajarían las multas para los infractores. En la actualidad son 22 mil las empresas incorporadas en ese registro.

Uno de los artículos reduce de 90 a 30 días el plazo de permanencia en el Repsal de los infractores que acrediten “la imposibilidad fáctica o jurídica de cumplir con la regularización de la conducta que generó la sanción”. Además, deroga el párrafo que condenaba a las empresas infractoras que hubiesen incurrido en “obstrucción a la labor de la inspección del trabajo” a permanecer en el registro por 180 días más una vez regularizados sus pagos pendientes.

Firmas como Quilmes, La Serenísima, Mostaza, Andreani, Adecco, Bodega Norton, Centro Gallego y Nevares incumplieron con la normativa laboral vigente y ya pasaron por el listado del Repsal. Otra empresa que integró el “veraz laboral” fue Correo Argentino, vinculada a negociados de la familia presidencial.

A su vez, el decreto plantea una modificación del artículo 147 de la Ley de Contrato de Trabajo. “Las cuentas sueldo eran inembargables. Ahora las financieras y los bancos que prestan a los trabajadores pueden embargar una parte. Es otro beneficio para las financieras”, explicó Matias Cremonte, presidente de la Asociación de Abogados Laboralistas (AAL).

El Gobierno Nacional también habilitó la importación de manera directa de 314 productos que se encontraban bajo el régimen de Licencias No Automáticas. La resolución no modifica los aranceles de importación existentes, pero sí facilitará el ingreso de maquinaria agrícola, automotriz, construcción, envases, piezas, partes, electrodomésticos, juguetes, imprenta y telas.

El decreto también incluye la desregulación del régimen de contrataciones de la Administración de Bienes del Estado.

Otra de las grandes novedades es que habrá un nuevo marco operatorio para el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, y modificaciones con respecto a las licitaciones de la obra pública.

Además, se habilita el uso “en algunos corredores viales” de los llamados “bitrenes”, formaciones compuestas por un camión y dos remolques, que permiten transportar más carga, y reducir costos logísticos en más de 20%. Esta resolución traerá ruido porque reduciría la cantidad de mano de obra camionera en las rutas, un dardo que pareciera tener nombre y apellido: Hugo Moyano.

Asimismo, mientras que antes había dos licencias nacionales de conducir, una para todos y otra para conductores profesionales, emitidas por dos organismos distintos, ahora ambas se unifican en la Agencia de Seguridad Vial.

Otras disposiciones que se modifican o eliminan: 

 Se deroga la Ley de Abastecimiento sancionada en octubre de 1952, que permitía y promovía la producción agropecuaria e industrial por parte del Ejército Argentino, bajo el argumento de que pudiera existir un esquema de autoabastecimiento en caso de guerra.

 El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de las Anses, el DNU prevé que la dependencia pueda crear de manera directa fideicomisos y operar con instrumentos “apropiados para invertir sus activos de acuerdo a las mejores prácticas financieras modernas”, sin dejar de privilegiar el fin social para el que fue creado.

 Se simplifica el proceso para obtener marcas y patentes (las presentaciones serán digitales y las controversias se podrán resolver en 60 días sin tener que ir a la Justicia.

• Se habilita exportar hasta 15 obras de arte como equipaje acompañado y como único trámite se requerirá un Aviso de Exportación ante el Ministerio de Cultura, o una licencia especial.

 Se habilitaran “en algunos corredores viales” los llamados “bitrenes”, formaciones compuestas por un camión y dos remolques.

• Se implementará un registro para circular con cuatriciclos, los cuales deberán cumplir con una verificación técnica.

• Las licencias de conducir tanto para conductores comunes como profesionales que antes eran emitidas por dos organismos distintos, se unifican en la Agencia de Seguridad Vial.

• Los llamados iniciales de licitaciones de obras públicas ya no tendrán que publicarse en los boletines oficiales de las provincias y/o municipios afectados. Solo deberán reflejarse en el Boletín Oficial de la República Argentina y cada organismo en su sitio web.

• Se reducen de 10 a 5 días de anticipación para publicar licitaciones de hasta 100 millones de pesos.

• Se elimina la obligación de que las sociedades comerciales presenten de manera encuadernada sus libros contables, tal cual lo establece el Código Civil y Comercial, y serán reemplazados por libros digitales.

• Los reclamos por servicio ante el Enargas podrán hacerse en cada provincia, en lugar de tramitarlos únicamente en Ciudad de Buenos Aires, como era hasta ahora.

• Se cambia el status para 5 tipos de motocicletas que podrán ingresar a través de licencias automáticas manteniendo también los aranceles acordados.

 

Es el pasado que vuelve

Para justificar este DNU, Mauricio Macri utilizó un argumento que había sido usado por el ministro de Economía Domingo Cavallo para liberar el mercado en los años noventa.

El gobierno de la alianza Cambiemos copió un párrafo entero del decreto 2284/91 firmado por el recordado ministro y lo publicó en el DNU 27/2018 El párrafo textual plagiado afirma: “Que habiendo iniciado la Nación una nueva fase de su historia política y económica, caracterizada por el afianzamiento de los principios constitucionales en todos los planos y la instauración de una economía pujante, competitiva y transparente, la permanencia de normas dictadas en otros contextos constituye un factor de atraso y de entorpecimiento del desarrollo nacional”.

El decreto de Cavallo, publicado en el año 1991, permitía la desregulación del Comercio Interior de Bienes y Servicios y del Comercio Exterior. Aquella decisión generó la apertura indiscriminada de las importaciones que terminó con el ahogamiento de la industria nacional y la creciente ola de desocupación.

El DNU 27/2018 firmado por Macri modifica la estructura del Estado, reduce las penas para los empresarios infractores de leyes laborales, permite a cualquier persona la venta de dólares y libra el embargo de salarios por préstamos bancarios.

Un día después, el presidente reiteró definiciones de otro memorable ministro de Economía, Alfredo Martínez de Hoz, para justificar el mega decreto.

Macri consideró que el primero de sus artículos servirá para “promover la liberación de las fuerzas de la producción de todos aquellos mecanismos regulatorios y fenómenos distorsivos que impidan el desarrollo de las empresas”.

Esto se condice con las palabras que utilizó en 1976 el economista de la Sociedad Rural, quien había anunciado que “se abre un nuevo capítulo en la historia económica argentina. Hemos dado vuelta una hoja del intervencionismo estatizante y agobiante de la actividad económica para dar paso a la liberación de las fuerzas productivas”.

Allá vamos.

 

Fuente: Cronista Comercial / BAE Negocios / Canal Abierto