Durante su exposición en la sesión plenaria del encuentro anual del Foro Económico Mundial, en Davos (Suiza), el presidente Mauricio Mari halagó su propia gestión de gobierno, pero lo hizo hablando de la “inserción en el mundo”, y afirmando que en la argentina había habido durante su gobierno una “recuperación de salarios”, una “reducción de pobreza y desempleo”, y con una economía “organizada y encaminada”.

En su gira que comenzó por Rusia, continúa en Davos y finaliza en París, el presidente mantiene la expectativa de conseguir inversiones. Con ello, el principal interés presidencial es conseguir “confianza” e “interés” de los inversores y por otra parte (principalmente) avanzar en la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE.

En relación al polémico y perjudicial acuerdo para la industria latinoamericana, Macri sostuvo que “Europa no podrá encontrar una región mejor que Sudamérica”, “Después de décadas de haber permanecido aislados del mundo entramos en una nueva fase y podemos cumplir un papel significativo a nivel mundial”, y con la aureola de líder del G20, expresó que la Argentina quiere “transmitir la voz de toda la región sudamericana”.

Además, afirmó que “Yo creo que la asociación entre el Mercosur y la Unión Europea es natural porque en Sudamérica todos somos descendientes de europeos”. Las críticas no tararon en llegar. Eduardo Gudynas, secretario ejecutivo del Centro Latino Americano de Ecología Social (Claes) en Uruguay, opinó que Macri “en un segundo negó millones de indígenas sudamericanos”.

Posteriormente, y sin sonrojarse, Macri advirtió que “somos un país con una identidad plural, la diversidad está en nuestro ADN y sustenta nuestra tradición de paz y convivencia pacífica”, afirmó.

Finalmente Macri dijo una verdad indudable: Argentina “entró en una nueva fase”. Mientras advertía en Davos las bondades de su gestión, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, señaló que “si pudiéramos ir quitándonos de encima la cláusula gatillo y de acuerdos nominales para más adelante creo que sería más fácil el proceso de desinflación porque quitaríamos indexación a la economía”, es decir, reconoció la pretensión del gobierno de salarios por debajo de la inflación.

Entre otras cosas, y nuevamente con el respaldo de la presidencia del G20, Macri se refirió a la situación de Venezuela sobre la que sostuvo que “no es una democracia”. Lo hizo, apenas un día después de haber acompañado una declaración injerencista del Grupo de Lima, rechazando la convocatoria a elecciones por parte del presidente Maduro por ser “demasiado cerca en el calendario”.

Fuente: Va Con Firma