por Carlos Marcel –

Amancay Quintriqueo, huerquén de la comunidad mapuche Quintriqueo, ubicada entre Villa la Angostura y Bariloche, aseguró que “para nosotros la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) es un invento”.

“Nosotros conocemos a nuestros hermanos, ellos se han defendido con la palabra” argumentó la vocera de la comunidad, en relación a las múltiples causas que investigan los poderes judiciales de las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut.

Estudiante de la licenciatura en políticas públicas de la Universidad Tres de Febrero, la huerquén dialogó con el programa La Palangana y con  VCF sobre la supuesta existencia de la organización terrorista Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), que es intensamente buscada en la región.

La joven de 29 años afirmó que “la palabra y el testimonio de nuestra historia son las armas que usamos  para defendernos. Algunos de nuestros hermanos, como mucho, han usado una piedra. Es mentira que hayan encontrado algún tipo de armas”.

Explicó, incluso, que “taparnos la cara (también) es un acto de defensa, para que luego no te busquen. No todos nos tapamos la cara, los que están más expuestos han tomado esta medida, hoy estamos todos investigados porque hemos puesto la cara”.

Sobre la influencia de quien es identificado como el conductor o dirigente de la RAM, Facundo Jones Huala, afirmó que para ellos es simplemente “un apellido, no significa otra cosa”.

“Yo no viví la dictadura pero nunca pensé que pudiésemos sufrir algo así ahora, han militarizado a Bariloche y nos mataron a un hermano. Rafael Nahuel era integrante de una comunidad y un hermano mapuche, por eso nos une a todos el dolor por lo que ha surgido de esta represión sobre nuestra comunidad”, denunció.

“Vivimos en el campo, criamos animales, tenemos huertas, hacemos trabajos comunitarios, fortalecemos nuestra identidad y pensamos cómo proyectamos nuestra vida en nuestro territorio”, sentenció.

Agregó que “los pueblos originarios resguardamos territorios que para muchos son sólo tierra y valen millones de dólares, pero para nosotros es vida y es lo que le proponemos a la sociedad, una nueva forma de vida, vivir en paz y armonía con el territorio, y no sobre él solamente”.

Su abuelo murió a los 108 años, hace poco tiempo atrás. Amigo de Don Jaime De Nevares, le escribió al obispo numerosas cartas en las que le pedía solidaridad.

“Mi abuelo, José Mercedes Quintriqueo, soportó la dictadura y quiso ser desalojado muchas veces de su territorio. Era muy amiguero y esperaba que mucha gente fuera a su casa a tomar un mate y comer un asado y todo eso impidió que lo hicieran desaparecer. Él escribía cartas. Yo lo admiro. Y me da orgullo ser lo que soy. Era analfabeto y les decía a sus amigos lo que quería escribir. En las cartas pedía que no lo saquen de ahí porque quería defender su lugar. A don Jaime le contó sobre las amenazas y lo que vivía. También le mandó una carta a Frondizi”, explicó Amancay, que protagoniza ahora la misma defensa que sus antepasados.

Fuente y foto: Va Con Firma