Según dejó trascender la entidad bancaria, Sapag que ocupó el cargo entre 2007 y 2015, planeó ingresar en este banco cinco millones de dólares (alrededor de cuatro millones de euros) distribuyendo los fondos en dos depósitos vinculados a sociedades creadas en el paraíso fiscal de Belice, según un acta confidencial de la BPA.

Como beneficiario de una de estas cuentas, Sapag quiso incluir al exsecretario de Recursos Naturales y exministro de Energía de Neuquén, Guillermo Coco.

Siempre según señala el diario español, el banco calificó a Sapag de Persona Políticamente Expuesta (PEP), que es como se denominan en la jerga financiera a personalidades que, por ocupar o haber ocupado un cargo público, deben someterse a un control para prevenir el blanqueo.

La BPA rechazó a Sapag y Coco como clientes al sospechar que su dinero procedía de sobornos. “Los fondos corresponden a comisiones y regalías originadas por las intermediaciones en las renegociaciones de las concesiones que se otorgan periódicamente a empresas reconocidas en la explotación de petróleo en esa región”, recogió el banco en un informe interno fechado el 6 de agosto de 2008.

Esta denuncia cae en momentos en que Sapag está intentando volver a retomar las riendas políticas de la provincia junto a Coco, hoy un millonario hombre de negocios.

El periódico madrileño remarca que Sapag preveía transferir inicialmente a cada depósito un millón de dólares (819.700 euros) desde “una empresa off shore”. “Las cuentas irán alimentándose anualmente dependiendo de los periodos de renegociación de contratos”, comunicó el político a la BPA, según esta entidad.