La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) advirtió que “el año 2018 arrancó con malas noticias para algunos sectores económicos” ya que al menos “seis provincias decidieron subir las alícuotas” del impuesto a ingresos brutos para comercios y servicios.

“Poco duró la ilusión de una reducción en la presión fiscal sobre las Pymes de esos sectores, que se vaticinó con el Pacto Fiscal firmado entre Nación y provincias sobre fin de 2017”, remarcaron en un comunicado.

Fabián Tarrío, presidente de CAME, agregó que este aumento “pone en riesgo a centenares de pymes de esos sectores”,

Las provincias que ya dispusieron subas sobre el comercio y los servicios son Neuquén, Salta, Río Negro, Tucumán, Tierra del Fuego y Misiones; y a eso se suman los revalúos inmobiliarios por encima de las tasas de inflación en varias jurisdicciones, y lo mismo con las tasas de servicios urbanos municipales.

Desde CAME explicaron que “ingresos brutos es un impuesto distorsivo y regresivo” y aunque el gobierno “había convenido trabajar en su reducción” en el capítulo III del nuevo Consenso Fiscal firmado a mediados de noviembre pasado, “se establecieron topes máximos de alícuotas para 2018 que en el sector comercio y servicios estaban muy por encima de las vigentes”; lo que permitió que “frente a la falta de recursos, las provincias” incrementen este tributo.

CAME se lamentó que “el Pacto Fiscal va en sentido contrario” de la ley pyme, “perjudicándonos notoriamente al no discriminar entre pymes y grandes empresas”.

Y señalaron que “la situación fiscal apremiante a nivel provincial y municipal no debe hacer perder de vista que también muchos comercios y pymes del sector servicios están atravesando tiempos delicados, con baja rentabilidad” por lo que “el avance del Estado con más impuestos tendrá impacto en la dinámica del sector”.

En el comunicado informan que, por ejemplo, Neuquén subió de entre 3% y 3,5% a 5% la tasa general de ingresos brutos al comercio mayorista y minorista, y para los servicios generales la tasa creció de 3% a 4%.

Río Negro también elevó a 5% la tasa general de ingresos brutos al comercio y a los servicios generales cuando hasta 2017 era entre 3% y 3,8%; y además, hizo un fuerte revalúo inmobiliario que derivó en incrementos de hasta 46% en ese tributo.

Desde la CAME también criticaron la suba del impuesto inmobiliario ya que “el Pacto Fiscal prevé un aumento desproporcionado en ese tributo” y en la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, “se hizo un revalúo a partir de la cuota que vence en febrero, que arranca en 40% y sube escalonadamente hasta 75% para las de mayor valor”.

Fuente y foto: Va Con Firma