por Laura Manfredi –

Asistir a la escuela pública es cada día más caro. Para iniciar el ciclo lectivo, las familias deberán contar con un promedio de 4.500 pesos por hijo para poder cubrir los gastos de útiles, vestimenta y textos escolares básicos: un treinta por ciento más de lo necesario durante 2017 para cubrir lo mismo.

El acceso a la educación privada también es cada vez más prohibitivo. Según un estudio realizado conjuntamente por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y el Instituto de Economía Popular (INDEP) el total por hijo para esos items alcanza los 16.000 pesos, un veinte por ciento más que el año pasado.

Mientras tanto, el gobierno pretende estancar las paritarias, con suerte, en un quince por ciento. La Asignación Universal por Hijo (AUH) aumentó de marzo de 2017 a marzo de 2018 apenas un 20 por ciento y el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) un 18 por ciento, lo que significa que tanto los sectores medios como los más vulnerables continuarán perdiendo poder adquisitivo: sólo contemplando la canasta escolar tendrán una pérdida del 13 por ciento.

Desde que asumió Cambiemos, la canasta básica de útiles escolares aumentó alrededor de un cien por ciento. Los guardapolvos reglamentarios en las escuelas públicas y los uniformes en el caso de los colegios privados aumentaron entre un 25 y un 35 por ciento respecto del 2017 y los textos escolares, alrededor de 150 por ciento.

Los valores presentados en el informe dan cuenta de que, lejos de garantizarse el derecho a la educación, el acceso se vuelve cada vez más restrictivo.

Comprar los útiles, sale el doble

La lista que el docente confecciona con los útiles básicos necesarios para poder estudiar en la escuela primaria aumentó 94 por ciento en los últimos dos años: para el ciclo lectivo 2018 cuesta un promedio de 595 pesos por alumno. Esta misma canasta costaba 474 pesos en 2017 y 307 pesos en el año 2016.

Según el informe, la cifra se eleva a la hora de cursar los estudios secundariosya que contemplan nuevos elementos como carpetas, repuestos de hojas y resaltadores. Este año costará 537 pesos: 108 por ciento más por alumno respecto del 2016, cuando acceder a los mismos productos costaba 259 pesos.

A los útiles escolares, los padres deben sumar la vestimenta. En el caso de los alumnos de escuelas públicas, el guardapolvo y las zapatillas tienen un costo de 1.439 pesos, un 37 por ciento más respecto del año pasado.

En el caso de los colegios privados, el costo de los uniformes asciende a $4.270, incluyendo una remera o chomba, un pantalón, una campera, una pollera, un short y un par de zapatillas. Estas mismas prendas en 2017 alcanzaban los $3.396, por lo que se observa un incremento de 26 por ciento entre 2017 y 2018.

El CEPA y el INDEP sumaron al estudio el costo de las mochilas, que suelen adquirirse al comenzar las clases: “Las mochilas con carrito de arrastre para los chicos de primaria tienen un costo que arranca en los $1.000 y puede llegar hasta los $2.500 o $3.000 si incluyen los dibujos de los personajes de moda”.

Matrículas, cuotas y otras actividades

En el caso de la educación privada, se agregan los exorbitantes valores referidos a matrícula y cuota. Los colegios contemplados en el estudio son aquellos que reciben subvención del Estado en diversos porcentajes, por lo que son los gobiernos provinciales los encargados de regular los valores. Curiosamente,durante el periodo de elecciones legislativas el gobierno no autorizó incrementos. Tampoco lo hizo mientras se debatió la paritaria docente. Por eso las cuotas fueron readecuadas en noviembre y volverán a crecer un 8 por ciento a partir del mes de marzo.

En la Provincia de Buenos Aires la cuota mensual de una escuela privada primaria oscila entre 672 pesos (en escuelas cien por ciento subvencionadas) y 2.902 pesos (en establecimientos con 40 por ciento de subvención). Siguiendo la misma lógica, para el nivel secundario las cuotas rondan entre 740 y 3.696 pesos.

En muchos casos, al costo de la cuota mensual, se le debe sumar el costo del comedor, los materiales y las actividades extracurriculares realizadas por los jóvenes, en donde el CEPA asegura que durante el período de elecciones en el que no se permitía aumentar “las escuelas echaron mano del recurso de aumentar los montos extra programáticos para recomponer las cuotas”.

De esta forma, entre la matrícula y la cuota, las familias que envían a sus hijos a escuelas privadas deben calcular un costo de entre 7.500 y 8.500 pesos mensuales por alumno.

El dólar, las importaciones y los libros de texto

Comparar los textos escolares no es fácil: la industria editorial suele discontinuarlos para evitar la reventa. Sin embargo, al buscar textos similares editados en 2016, 2017 y 2018 el aumento que puede apreciarse para alumnos de primaria según la editorial Santillana es de 149 por ciento. En el caso de la educación secundaria, el aumento alcanza el 151 por ciento de 2016 a esta parte.

Además, se suman los libros que en los diferentes ciclos deben adquirirse para su posterior lectura, con precios que suelen estar atados al valor del dólar por tratarse de material importado.

El lujo de volver a la escuela

Los números hablan por sí solos: en promedio, una familia que envíe a sus hijos a una escuela pública deberá abonar, por hijo, $4.164 para la escuela primaria y $4.855 para la secundaria. De formar parte en un colegio privado, el número asciende a $14.669 en escuela primaria y $16.131 en escuela secundaria.

Los aumentos se dan en un contexto de despidos masivos y paritarias que impiden recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores, además de los cierres de escuelas que hace pocos días se dieron a conocer.

* El estudio se realizó en relación a valores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el área metropolitana.

Fuente: Nuestras Voces