La resolución judicial de extraditar a Chile al lonko mapuche Facundo Jones Huala provocó un enfrentamiento entre los manifestantes que esperaban el fallo frente al Juzgado Federal y las fuerzas de seguridad que se encontraban apostadas en el edificio.

El magistrado brindó la lectura de su resolución a través de una videoconferencia, lo cual provocó el rechazo de la defensora de Jones Huala, Sonia Ivanoff.

A las 12:30 horas, a través de un audio de WhatsApp que fue difundido con parlantes en las afueras del juzgado, el lonko anunció que sería extraditado, llamó a resistir y convocó al pueblo mapuche a seguir en su lucha.

Inmediatamente algunos manifestantes comenzaron a arrojar piedras contra los efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y fueron repelidos con balas de goma y gases lacrimógenos.

La situación se descontroló y comenzaron serios enfrentamientos, Los manifestantes enfrentaron a la policía y luego caminaron por calle Moreno hasta Villegas, y por allí hasta Tiscornia. En ese lugar miembros de la policía rionegrina iniciaron una persecución con 16 violentas detenciones.

 

En 2016, el juez federal Guido Otranto declaró nulo el primer proceso penal de extradición de Jones Huala, ya que se demostró que la Policía había torturado al testigo Gonzalo Cabrera para que revelase su paradero. Y la Corte confirmó la nulidad un año más tarde. Por eso, la defensa de Facundo, a cargo de Sonia Ivanoff, reclamó la excarcelación, pero el juez Gustavo Villanueva la denegó. Villanueva es el mismo juez que ordenó hace tres meses el desalojo en Villa Mascardi donde murió baleado por la espalda el joven mapuche Rafael Nahuel.

En su discurso ante la Asamblea Legislativa, Macri ratificó la defensa a ultranza de las fuerzas policiales y la lógica represiva que inició en 2015. Su gestión es responsable de las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel como paradigmas funestos de la historia de la democracia. Su gobierno está alineado con el Comando Sur de Estados Unidos y reitera la lógica del enemigo interno, extendiendo el cerco con tres bases de la DEA en Salta, Jujuy y Misiones, y la creciente militarización de la Patagonia.

 

Fuente: En Estos Días / Nuestras Voces

Foto: Marcelo Martínez