El episodio ocurrió en el sur de Brasil, en un camino que une las ciudades paranaenses de Caídas del Iguazú y Laranjeiras del Sur. Según narraron dirigentes cercanos que viajaban en esos colectivos, hubo un aparente intento de emboscada, en donde luego de rodearlos se les efectuaron los disparos. Lula no estaba en ninguno de los vehículos afectados, pero se encontraba a escasos metros.

Además de los balazos, encontraron clavos punzantes, comúnmente denominados “miguelitos” en la ruta por donde la caravana hacía su trayecto, que lograron reventar dos neumáticos de uno de los vehículos, con el objetivo de hacer descender a los pasajeros y dispararles.

La presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), senadora Gleisi Hoffmann, el líder del PT en la Cámara, diputado federal Paulo Pimenta y el coordinador de la caravana, Márcio Macedo, sostuvieron que no es la primera vez que son atacados y exigieron respuestas de los gobiernos federal y estatal.

“Quieren matar al ex presidente Lula”, sostuvo Hoffmann al abrir un acto luego del incidente. Además denunció, “hemos tenido policía en algunos eventos, en algunos momentos, pero no tenemos seguridad en relación a la caravana”.

La presidenta del PT dijo que no se trata de un grupo de oposición política, sino de una milicia armada. “Pido que las autoridades no esperen un cadáver para saber la gravedad de las cosas que están pasando”

En una nota enviada a la prensa, la ex presidenta Dilma Rousseff (PT) condenó lo que llamó “atentado” contra Lula y dijo que el intento de “intimidar” al petista y su comitiva, “con tiros y agresiones, es inaceptable. No estamos más en los años 50 del siglo pasado, o en la dictadura militar, cuando la eliminación física de adversarios políticos era una constante en Brasil y en América Latina. Esta práctica no puede tolerarse”, y luego afirmó, “estos ataques no nos van a intimidar”

Lula lamentó los continuos episodios de violencia que vienen sufriendo en las últimas etapas de su gira, entre las que detalló “bloqueos de rutas, lanzamiento de piedras y objetos pesados e incluso agresiones físicas a simpatizantes del PT”. El expresidente comparó la situación con el “surgimiento del nazismo” y pidió que “quien quiera derrotar al PT que se presente a las elecciones y no use vías violentas”.

En su último acto del día el ex presidente manifestó que “si piensan que con piedras o tiros van a cambiar mi disposición de luchar, están equivocados. El día que mi garganta ya no pueda gritar, gritaré por la garganta de todos”. Además indicó que “incluso si llego a tener un minuto de vida por delante, ese minuto será dedicado a luchar por la dignidad del pueblo brasileño”.

Fuente: Va Con Firma