Para evitar la pobreza, una familia debió ganar más de $ 17.500 en febrero. El INDEC precisó que hicieron falta casi $ 7.000 para salir de la indigencia. Los dos índices acumulan alzas superiores a la inflación oficial.

El costo de la Canasta Básica Total (CBT), que define el nivel de pobreza aumentó 2,9% con relación a enero a $ 17.537,80. El costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) ascendió 3,3% a $ 6.987,20.

Las dos canastas registraron una suba en el primer bimestre del año del 5,1%, una cifra que está por encima del alza del Índice de Precios al Consumidor oficial del 4,2% en el mismo período. Los aumentos de febrero respecto de enero también se ubicaron por encima de la variación de los precios minoristas del 2,6% en el Gran Buenos Aires, zona que abarca el relevamiento del costo de la canasta. En los últimos doce meses la CBT registra un aumento del 24,2%, mientras que la CBA se incrementó en el mismo período un 28,3%, contra una inflación del 25,5%.

Para el relevamiento de la CBA, se toman en cuenta los precios de los artículos que reúnen las necesidades kilocalóricas y proteicas imprescindible para una familia.

Las cifras del INDEC están en línea con la valoración de la canasta básica que mide la Dirección General de Estadística y Censos de la ciudad de Buenos Aires. El organismo porteño estimó que la misma familia necesitó en febrero pasado $ 17.540 para no ser pobre y $ 8.558 para no ser considerada en situación de indigencia.