por Rodolfo Manson –

Marzo se hizo largo. No hace falta decirlo. El comienzo de clases arrasó con los bolsillos. Las cartucheras, los cuadernos, los sacapuntas, el rotring , el tablero y el alfajor fueron se comieron el “crecimiento invisible” de las familias. Que igual pusieron impecables las trenzas de las chicas, las zapatillas y los guardapolvos blancos del primer día de clases. Crecen los chicos. Y al terminar el verano nos enteramos de los estirones que disimularon los pantalones cortos del verano.

Para Abril habrá que separar para las fotocopias, los libros y los cuadernillos. Y también para el gas, y la luz, y la nafta, y el colectivo. Y el mercado. Pero tranquila vecina, que la inflación no va a pasar del 15 por ciento anual, dice el globero.

 

TRANSPORTE

Pero volvamos para atrás. Es que las clases ya habían comenzado en Febrero. En Payla Menuco, en Lolog, en Lago Hermoso. Y resulta que las familias se encontraron que no había transporte para las escuelas rurales. Resolución del Gobernador. Que es contador. Y piensa que gobernar es hacer cuentas.

Pero cuentas tuvieron que hacer las familias. Y los directores. Y las directoras. Y las maestras. Porque desde Enero ya no les corresponde Transporte a los que vivan a menos de tres kilómetros. Y a los que no sean pobres. “Traiga el certificado”.” Y si no, camine. Si está lindo en Febrero”. Pero los tres kilómetros se ponen duros en la montaña, a los 6 o a los 12 años. Y cuando empiece la helada, y la lluvia, ni hablar.

“Alguno habrá que los lleve”, habrán pensado en el escritorio. Y si. siempre hay alguien en el paraje o en la escuela que va a levantar a los que el Gobierno deja tirados.

Pero no es cuestión sólo de voluntad. Si ya era Marzo y sabíamos de chicos que en un mes no habían podido empezar la escuela. Y otros, y otras habían viajado estrenando la SUBE. Pero la cosa anduvo lenta. O acá o en la Capital. Y no hubo boleto escolar. No hubo derecho. Y para ir a la escuela eran como 30 pesos cada estudiante, ida y vuelta. Todos los días. Y en el campo hay familias. Lindas. Numerosas. Y cada día un presupuesto. Para ir a la Escuela.

 

INVISIBLE

Desde el paño uno ve bien las cosas. Con claridad. Y en Enero se trabajó. Pero en el ACA no se veían muchas carpas. Hasta reyes hizo frío. Pero después se puso lindo. Hasta tarde. Y la gente andaba. Por el lago, por la calle. Y se trabajó. Y los pibes y las pibas con la mochila y el tereré. A pata. Este verano no hubo boleto. ¡Clin…Caja!

Algunos fueron a Temuco. A ver al Papa. Y dijo que ser Cristianos es no condenar a los hijos de las presas, y que las cárceles están llenas de pobres. Y que los Mapuches están desde siempre. Y que fueron masacrados y saqueados y oprimidos. Y advirtió que los Pueblos y la Casa Común nunca estuvieron tan en peligro como en esta era de la Cultura del Descarte. Digo nomás. Porque parece ser que lo importante es que no pasó por la Argentina.

Ya para febrero aflojó la cosa. Demasiado temprano. Un envión más en Carnaval, algunos chilenos, algunas chilenas y después no quedó nadie. Mermó el trabajo. Y mermó la moneda. “Crecimiento invisible”, dijo Mauricio. Y salió de vacaciones de nuevo, con la nena y la dama.

 

LA DIGNIDAD

Y la Escuela 3 sin clases. Sin edificio, sin transporte y sin nombramientos. ¿Y cuál ES la Escuela 3? La 3 es la vieja Especial Laboral. Ahora es Escuela Integral de Adolescentes y Jóvenes con Discapacidad. Ahí en El Arenal. Si no la conoce, pase alguna vez. Todos los Noviembres hacen la muestra anual de sus trabajos. Hay de todo. Hecho por nuestros chicos y nuestras chicas. Pura dignidad, y esfuerzo y amor.

Más de setenta jóvenes. Los que más necesitan. Los más vulnerables. Y con unas ganas de estar en la Escuela… Otra vez dicen que es el alquiler. Y la misma angustia. Como la Epet 21. Como los Talleres. ¿Habrá que ir de nuevo con Espinar? Si hace de todo. Pero no le cumplen. No les cumplen. ¿Los estudiantes tendrán que dormir otra vez en la Muni? ¿Hace falta? Hicieron de todo. Carteles, juntadas de firmas, muestras. Lo fueron a ver al Gobernador. Los atendió la secretaria. Les dijo todo que sí. Y el Otro se puso los pantalones cortos, se sacó unas fotos y se jugó un partidito en la cancha de sintético, mientras los pibes miraban en la tribuna. Todo al revés.

Acá los jovatos jugamos en cancha preciosa, y los pibitos patean entre la tierra, las piedras y el viento. Sin regador. No me la cuenta nadie. Así es en mi casa. Mis botines llegan del caucho y los de mis hijos vuelven de la guerra. Decía que al revés. Empieza Abril. Y los que más añoran y necesitan de la Escuela, están todavía en la casa.

 

LOS VIDRIOS, LOS MURCIÉLAGOS Y EL DEPORTE

Subiendo para la ladera está la Escuela 89. Acá si que la Escuela no son los ladrillos. Acá es también el comedor, que pide cada vez más matrícula mientras el Indec dice que hay menos pobres.

Acá es la Biblioteca Ruca Trabún, que es mucho más que los libros, las computadoras y la tarea. Es gente que le pone su mística hecha trabajo. Acá hay compromiso. Hay maestros y maestras metedores. Y la Directora que cree en lo que hace. Y los porteros y las porteras. Que hacen de todo. Y se les llueve. Y les hacen mal los desagües. Y la obra nueva de la cocina. Y si meten plata en obras, hagánlas bien, me dice la señora mientras revuelve en la olla grande… Les decía que crece el comedor.

Pero hay murciélagos. No son sólo ellos. Son los murciélagos, más los vidrios rotos, más la calle angosta, que no puede pasar el basurero, más la pendiente, más el portón roto y el frío.

Y el gimnasio cerrado. El gimnasio de la Escuela y del Barrio. Y del Cef. Y de la Epet.

Y es Abril, eh. Ah, pero después hablamos del Deporte, y de los pibes, y que es tan importante, y que el celular y el sedentarismo, y las adicciones.

Y no hay lugares para los del 13, los de la 21, los de la 12, los del 57, los del 28. Y las escuelas crecen. Y hay más cursos. Y más vacantes. Y no hay asientos. Y hay cursos de más de sesenta estudiantes. Cierto, eh. Cuarto de Electro de la Epet 12. Magia hacen los profesores y las profesoras. Y los chicos y las chicas.

Y se crean cursos nuevos. Pero sin cargos de Educación Física. Y miramos para otro lado. Que no se note.

Y había dicho el Cef. Van más de mil chicas y chicos. Y no tienen lugar. Y el gimnasio de la Chacra 2 muerto de risa. Con piso engomado. Pero sin vidrios. ¿Para qué? Y seguimos sin terminarlo. Y sin información.

Y no alcanzan los SUM compartidos. Y las chicas y los chicos cargando mochilas y tableros.

Y el Club Lácar que no abre porque no le pagan. ¿Irán a facturar también los meses que no hay clases? ¿Y las mesas de examen, que no dejaron que se hagan? Y cuando arreglen, ¿van a empezar a dejar limpio los lunes a la mañana? Miren que de las fiestas sacan plata como para escobillón y dos lampazos.

Y la 352 lo mismo. Vidrios rotos, se robaron la bomba: sin Educación Física. Sin Cef.

Y ojo. Hagámonos cargo todos. Si las cosas no se rompen solas.

El mismo tema. La falta de Espacios, de Edificios Propios, equipados, con sus cargos. Así el deporte y la educación dejan de ser discurso. Así pasan a ser mandato.

 

EL ARTE, LA CULTURA. CINCO PARA EL PESO

Tres noches de las Artes. Acá hay de todo. Músicos, cantantes, poetas, escritoras, bailarinas, contorsionistas, acróbatas, payasos, actrices, pintoras, artesanos y artesanas. No me perdí a casi nadie desde la Plaza en el verano. Pero llegó el otoño. Me había sacado fotos en la Escuela de Música. ¡Qué linda que quedó! Pero no se puede usar. Que el final de obra, que la certificación, que el gas, que el zépelin, que la deuda. Ahí está. Una pena. Y se siguen pagando alquileres. ¿Hay que decir más? No. A veces las cosas se cuentan solas.

Lo que no se cuenta es que el Ciart tuvo que suspender. Mil doscientos entre chicas y chicos. Dos auxiliares. Paseando por tres o cuatro lugares. Una está grande y con dolores en la espalda. La otra me contó que vuelve a empezar la secundaria. En el 57. A la noche. Gente que hace esfuerzos. Pero no da para más. Y si. A la Directora no le quedó otra que suspender. Y reunirse con los Padres y las Madres. Otra vez. Y lo malo es que el abandono y la necedad no son novedad.

Y hay estudiantes, y hay docentes, y hay edificios. Pero las puertas cerradas. Y la sensación de que nos son capaces de poner los cinco que faltan para el peso.

Y se hacen los duros. Y los salarios no van a subir más que un doce o un quince por ciento. Y que hagan paro. Y al que pare que se le descuente. Y que la Escuela 86 explique en la ruta, aunque dé clases. Y que hagan marchas. Igual no la quieren escuchar.

A la barrita del Gobernador no le tiembla el pulso. Y los edificios sin llaves, y sin vidrios, y sin transporte, y sin alquiler, y sin arte, y sin deporte, y con murciélagos.

¿Y mañana? No hay problema. Dijo Macri que va a hacer mil jardines de infantes. De esos que se hacen en tres meses. De cartón. Al doble de precio el metro cuadrado. Un detalle. Pero va más de un año y medio desde que empezaron a hacer los Jardines en Cordones y en la Vega San Martín. Y se doblaron los fierros. Y quedaron abandonados. Y otra vez se viene la veda climática.

Será otro detalle del país invisible. Si mientras no se abren los jardines, también dejaron de llegar las computadoras para las secundarias, y tampoco llegaron los libros para las bibliotecas. Y de Tercer Tiempo para los Séptimos Grados, nada. Se saca también.

A no extrañarse. Si esta es la época de cerrar escuelas. Uno ve en las noticias que cierran las escuelas rurales y las isleñas en la Provincia de Buenos Aires. No dan los números. Los vecinos más grandes recordarán que lo mismo hicieron los militares con las escuelas de los parajes alrededor del Lago. Si. En esa época, y ahora de vuelta, se cierran escuelas… Mirá vos.

Así las cosas mientras termina Marzo, cuando va empezando el frío, en un breve repaso sobre algunas escuelas , antes de los nuevos tarifazos, en el país invisible del gobernador de los pantalones cortos y el Presidente de las vacaciones largas.