Sergio Miguel tuvo que esperar 36 años para saber dónde estaba enterrado su hermano Daniel, que murió peleando en la Guerra por las Islas Malvinas, y cuál era su tumba, pero esa historia ayer comenzó una nueva etapa.

En diciembre del año pasado Sergio y su papá, quienes viven en Plottier, supieron que los restos habían sido identificados en el cementerio de Darwin. Esto ocurrió después de casi cuatro décadas, ya que se les había informado que el teniente de corbeta Daniel Miguel estaba desaparecido luego de que el avión que piloteaba fuera derribado durante una misión en 1982.

Esta reparación vino acompañada de la expectativa de viajar junto a otros familiares al cementerio de Darwin, en las Islas, para poner las placas que señalarían cada tumba. Finalmente ese momento llegó ayer, en un viaje que costó estar más de 24 horas sin dormir.

Miguel vive en Plottier y fue parte de la comitiva argentina que viajó a las Islas para participar de la ceremonia, donde despidieron los restos de los soldados identificados por el Equipo de Antropología Forense, la Cruz Roja Internacional y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

“Cuando hicimos el ADN para la Cruz Roja, no teníamos mucha fe. Ahora, cerramos una historia y abrimos otra. Son muchas sensaciones: amor, odio, bronca, paz, tristeza…no sabés como reaccionar”, contcluyó Sergio.

Fuente y foto: Mejor Informado