Previsiblemente, desde el punto de vista político, la movida este año concentró su puntería en la crítica hacia los gobiernos “autoritarios y sin diálogo” del MPN a nivel provincial y de Cambiemos a nivel nacional.

El contexto es el de un conflicto que sigue todavía sin rumbo. El gobierno de Omar Gutiérrez le había ofrecido al gremio ATEN una actualización salarial por inflación, con vigencia para el primer trimestre del año. El gremio la rechazó, el primer trimestre terminó, y todavía está por verse que ocurrirá cuando se tenga el dato de la inflación de marzo, que hace falta para calcular el ajuste, que beneficiará en principio a todos los estatales, menos a los maestros.

Para que los maestros lo cobren, se necesitaría una de dos cosas: o un acuerdo retroactivo con el gremio, o un decreto del gobierno actualizando, sin acuerdo, los salarios. De lo contrario, no habrá  modo legal de que los docentes cobren salarios actualizados, cuando, por planilla complementaria, se liquiden los haberes.