por Darío Norman Martínez* –

El ministro Luis Caputo mintió. Esta es la única certeza. Primero omitió declarar en nuestro país su participación accionaria dominante en Noctua, una importante sociedad inversora offshore. Claro que sí la declaró en Estados Unidos, en su declaración jurada a la bolsa de valores de ese país, documento en el cual no deja ninguna duda al respecto. Entonces, hasta aquí, el ministro parece haberle mentido a los argentinos, y haberle dicho la verdad a los norteamericanos.

Pero cuando esta información se conoce, el ministro Caputo comienza a ampliar su mentira y la completa en la fallida reunión en el Congreso, cuando afirma que sólo era un “fiduciario” de Noctua,  sólo un administrador de fondos de otras personas, a las que no identificó. Tampoco presentó ningún documento que respaldara esa afirmación. Un fideicomiso no es una relación de palabra. Es un contrato complejo, protocolizado, con actuación de escribanos, con cuentas bancarias vinculadas especialmente, en el que hay mandantes o fiduciantes, y mandatario o fiduciarios. Si el ministro lo presentara, pues aclararía su situación en nuestro país respecto de este interrogante.

Pero si es el caso, el ministro Caputo, tan preocupado por generar credibilidad en  los grandes centros financieros a los que acude a menudo para engrosar la deuda de nuestro país, le mintió a la bolsa de valores de EE.UU. Es que la declaración jurada de ese organismo interroga en cada caso cuál es la calidad del declarante, incluyendo las categorías de titular y fiduciario. Caputo no dudó, se presentó como el titular de las acciones.

Entonces, ¿el ministro le mintió a Estados Unidos o a Argentina? ¿Quería esconder en Estados Unidos de quién era el dinero y dijo que era suyo? ¿O quiere esconder en Argentina que Noctua es suya porque la offshore opera en gran escala con los bonos que emite el gobierno con su propia gestión, haciendo grandes negocios?

Lo que está muy claro es que un ministro de finanzas no puede tener una relación tan oscura con capitales y empresas que lucran con la deuda argentina, que es su responsabilidad. También está claro que el ministro no quiere pagar impuestos en nuestro país. Esta fue la única explicación que Caputo dio en el Congreso, cuando afirmó cuál era la función de sus empresas offshore. Para el ministro está bien y es normal y correcto sacar cifras millonarias del país a paraísos fiscales y no pagar impuestos, contradicción que comparte todo el gobierno macrista.

* Diputado nacional por Neuquén FpV

Fuente: Página12