Tres concejales, en una comisión interna, se arrogaron la autoridad para obstruir la herramienta de participación ciudadana consagrada por carta Orgánica: Diego Benítez, Julia Fernández (Juntos Somos Bariloche – JSB) y Daniel González (PRO). Como anticipó En Estos Días, se sujetaron a un dictamen no vinculante de la Asesoría Letrada, en el que la abogada objeta que el proyecto deja sin efecto un canon, por lo que –a su entender- confrontaría con la Carta Orgánica.
En caso de tratarse en sesión y desaprobarse, el Intendente estaría obligado a abrir los registros para que los impulsores complementen el 10 por ciento del padrón para convocar al referendo, objetivo a la vista fácil de cumplir teniendo en cuenta que, pese a los obstáculos oficiales, ya acumularon la mitad. El resultado del referendo es vinculante: una negativa de la ciudadanía dejaría sin efecto el acuerdo con CAPSA, por lo que la orden fue evitarlo, sin importar los costos políticos y el avasallamiento a normativa.
En una bochornosa comisión Legislativa, los vecinos autoconvocados debieron tolerar que el proyecto presentado tenga el tratamiento de una simple nota y que el esfuerzo de jornadas enteras certificando avales se vea momentáneamente frustrado por el atropello de una mayoría funcional a los intereses del Gobierno y de Catedral Alta Patagonia.
“Este es el mecanismo de tratamiento de todas las notas legislativas. Es una nota, no un proyecto. Y el dictamen no dice que debe tratarse en sesión”, se justificó Benítez, transparentando la estrategia. “Valoramos las firmas, hicieron un esfuerzo importante”, aseguró González, aunque se amparó en el dictamen de la Asesora para desestimar la iniciativa popular.
“Cajonean, impiden el ejercicio de participación que está estipulado en la Carta Orgánica, lamentó el concejal Daniel Natapof (FpV), advirtiendo que “van a tener la situación vergonzosa de tener que acatar la decisión de un juez, que les va a decir que deben respetar la participación ciudadana”, porque “los bloques políticos no deciden, decide el pueblo”.  De esta forma, anticipó que “tristemente habrá que recurrir a otro poder para que se lo recuerde, como ahora se lo están recordando al Intendente”.
El concejal afirmó que el oficialismo le tiene temor a la participación ciudadana. “Tienen los 8 votos e igual quieren bloquear el tratamiento”, fustigó, acompañado por la edil Ana Marks, que los acusó de “mentirosos”, porque “no les importa la palabra de los vecinos”.
Tomás Guevara, uno de los autoconvocados que presenció la discusión, defendió el proceso de iniciativa popular y reunión de avales, anticipó que acudirán a la justicia para garantizar la participación ciudadana y criticó: “no están tratando una nota, es un proyecto con más de 5 mil firmas”, que supera el piso requerido por la Ordenanza y que fueron certificadas por la Junta Electoral Municipal.

Fuente y foto: En Estos Días