El dato más sensible del mercado de cambios ya no debería ser apenas el de la escalada del dólar y las frondosas intervenciones del Banco Central que acumulan más de 8 mil millones de dólares en lo que va del año. Lo más destacado, ahora, es el estruendoso fracaso de esas políticas del BCRA para detener la escalada que habla a las claras de que presenciamos algo más profundo que una corrida tradicional o una simple “volatilidad” del tipo de cambio. La persistencia de la devaluación ha ido dejando de lado las versiones acerca de que la explicación había que buscarla en la actitud de los tenedores externos de Lebacs espantados por el alcance del impuesto a las ganancias sobre esas letras.

Que el valor de la divisa ya escapa largamente a lo que el gobierno está dispuesto a soportar lo demuestra, por un lado, la intensidad de su intervención y, por el otro, los propios pronósticos oficiales plasmados en el presupuesto 2018 que sitúan el valor de la moneda en $21,9 recién para el año 2021.

En apenas 7 jornadas la entidad destinó más de 5 mil millones de dólares para intervenir en el mercado de cambios. Además, acaba de incrementar hoy y por segunda vez en una semana las tasas de interés de política monetaria llevándolas hasta un 33,25% con el propósito de incentivar las posiciones en pesos y desalentar la compra de divisas.

Sin embargo, el despliegue de todo ese arsenal de instrumentos de política monetaria no ha impedido que en la jornada de hoy la moneda norteamericana siguiera en su tendencia alcista y alcance los $23,30 en el mercado minorista.

Así las cosas, el remedio ha sido peor que la enfermedad toda vez que la ineficacia de la política del BCRA no hace otra cosa que incrementar las expectativas devaluacionistas bajo la percepción de que, a esta altura, la política de intervención comienza a tornarse insostenible luego de que en lo que va de 2018 se sacrificaron un 12% de las reservas del BCRA que no pudieron evitar que, en una semana, el tipo de cambio se devaluara un 13 por ciento.

Ahora las miradas están puestas en el martes 15 de mayo cuando el BCRA tendrá que hacer frente a un vencimiento récord de Lebacs por un monto estimado en $678 mil millones equivalentes a 30 mil millones de dólares que representan más de la mitad de las reservas disponibles. Se trata del 55% del stock de Lebacs circulantes.

La brusca devaluación del tipo de cambio desmontó el negocio de la bicicleta financiera conocido como carry trade que se fundamenta en la existencia de altas tasas de interés en moneda local que, con un tipo de cambio planchado, se trasladan a dólar plasmando rendimientos inéditos a escala global.

Así las cosas, los pronósticos para esa fecha no son los mejores ya que podría producirse una nueva corrida contra el peso y una masiva fuga hacia el dólar alimentada, además, por el flight to quality generado por la suba de la tasa de interés del bono a 10 años del tesoro norteamericano.

Fuente: Tiempo Argentino