La Legislatura de la provincia de Neuquén aprobó, con 19 votos a favor y 12 en contra, una comunicación dirigida al Congreso Nacional, para que se apruebe el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo que despenaliza y legaliza la práctica del aborto.

En el texto aprobado, los legisladores y legisladoras de Neuquén expresaron que pretenden que el Congreso trate y apruebe “una ley de interrupción voluntaria del embarazo, elaborada en base a los aportes de la campaña por el aborto seguro, legal y gratuito”.

La cuestión no es menor si se tiene en cuenta que los destinatarios de esta comunicación son, principalmente, los congresistas nacionales que representan a la provincia y que, según ha trascendido, votarán divididos. Hasta ahora están confirmados los votos favorables de los representantes de Unidad Ciudadana, Alberto Ciampini y Darío Martínez, mientras que votarán en contra los dos de la alianza Cambiemos, Leandro López y David Schlereth. La duda persiste sobre el voto de la diputada Alma “Chani” Sapag del MPN, aunque desde su despacho se invitó a exponer sólo a funcionarios del gobierno provincial que estaban en contra.

Durante la sesión, la posición mayoritaria recorrió los argumentos centrales del debate, aunque hubo espacio suficiente para expresiones personales. Gloria Sifuentes (MPN), por ejemplo, puso en duda que su madre hubiese deseado concebirla, pero celebró su decisión y votó el despacho en minoría. Damián Canuto votó en disconformidad el despacho mayoritario, porque así se lo aconsejó su esposa y Alejandro Vidal hizo lo propio a pedido de su hija, de 14 años.

El miembro informante del despacho aprobado, Santiago Nogueira (Libres del Sur) explicó que el rol de la Legislatura no sólo es celebrar el debate, “Tenemos la obligación de sentar posición”, aseguró.

Dijo que el aborto en Argentina es una realidad y debe ser abordado como una problemática de salud pública que existe en nuestra sociedad, “reconocer el problema para ir en la búsqueda de las soluciones”. “La solución pasa claramente por legalizar el aborto y establecerlo como un derecho”, agregó, y recordó que mejorar la educación sexual y el acceso a los métodos anticonceptivos son temas incluidos en este proyecto.

Oscar Smoljan (UCR-Cambiemos) informó que se dio libertad de acción a los diputados y dijo que el aborto “es un tema de salud y de autodeterminación de las mujeres” y recordó que la postura del Ministerio de Salud de la Nación considera que la penalización, “lejos de disminuir la práctica, impide el acceso a procedimientos seguros, poniendo en riesgo la vida y salud de las mujeres”.

Raúl Godoy (FIT) recordó que la discusión “se instala porque las mujeres se impusieron por el derecho al aborto con el ‘Ni Una Menos’, cansadas de que el Estado machista le imparta lo que deben hacer con sus cuerpos”.

Eduardo Fuentes (FN) dijo que se trata de un debate que lleva siglos y que determinadas condiciones de abortos son legales en nuestra legislación. “Lo que se busca es disminuir el número de víctimas de mujeres que no pueden acceder a un aborto pagado”, indicó y dijo que “no se puede debatir sobre el derecho del embrión. La diferencia la estableció el código penal hace cien años y asignó el derecho al aborto en casos de violación. El debate ahora es ampliar ese derecho”.

En tal sentido, la diputada del Frente para la Victoria, Ayelén Gutiérrez, expresó la opinión del bloque a favor del proyecto y reconoció que “el debate se viene dando hace muchísimos años, en distintas instancias. Lo que necesita la sociedad neuquina es una postura al respecto, de parte de esta Cámara”.

Dijo que está de “acuerdo con la legalización y no sólo con la despenalización, porque entendemos que es una cuestión de salud pública y es una cuestión netamente política”. Explicó que “no está en discusión el origen de la vida, se trata de priorizar una situación social que ocurre, a la que el Estado no le da respuestas y que afecta a las mujeres pobres”.

El miembro informante del despacho alternativo, Maximiliano Caparroz (MPN), dijo que se trataba de un debate difícil y prioritario, donde hay dos posturas difíciles de matizar entre sí y diferentes posturas jurídicas y médicas. “No debe haber lineamientos políticos dado que hablamos de la vida, de la madre y del niño también”, dijo. No obstante, consideró que el Estado debe estar presente dado que es un problema de salud pública, y se debe pensar de manera integral. También consideró que el debate no debe terminar acá y que si se aprueba la ley nacional “deberemos adoptar una ley local que resguarde tanto a la madre como al niño por nacer, para que no haya muerte ni de un lado ni del otro”.

Fuente y foto: Va Con Firma