Más allá de la convincente exposición del representante de la empresa acerca del funcionamiento de la máquina, algunos vecinos que se hicieron presentes en el salón del Concejo Deliberante manifestaron sus reparos ante la “novedad” de un sistema que no sólo es desconocido, sino que aún no se ha implementado en ninguna localidad de nuestra escala.

Al ampararse en la reserva acerca del proceso que realiza, invocando legítimas razones acerca de la patente del invento, el vocero de Ecovital no despejó las inquietudes sobre su capacidad y sus resultados concretos.

En cuanto a la carta oferta (donde se propone un modelo contractual entre la empresa y el Municipio) quedó en evidencia que la relación no es justamente ventajosa para el Estado: el costo operativo triplica el actual y se actualiza de acuerdo al valor del dólar, plantea un contrato a 15 años, y no genera reducción en la producción de residuos, sino todo lo contrario, marcando un piso de 23 toneladas para su tratamiento.

A su vez, sobre la utilización del predio para la instalación de la máquina, los representantes de la Cámara de Comercio reiteraron lo expresado en su reciente nota, donde señalan que siendo esos terrenos parte del espacio destinado al Parque de Actividades Económicas, la ubicación de la máquina procesadora de RSU perjudicaría directamente la instalación de empresas, como las de elaboración de alimentos.

Vecinos cercanos de la localización propuesta, como los integrantes de la familia Contreras y representantes del Chapelco Golf, también se manifestaron en contra de la misma.

El panorama se ha oscurecido un poco más para la gestión municipal: a la ratificación del Tribunal Superior de Justicia, que deja firme el amparo contra la apertura de la 6ta celda, el Concejo Deliberante deberá ahora definir una decisión ante el proyecto presentado por el ejecutivo municipal.

Fuente y foto: Realidad Sanmartinense