El Diputado Nacional por Neuquén  y  Presidente del Consejo Provincial del Pj, Dario Martínez dijo: ” Las políticas nacionales las representan claramente tanto Quiroga, que es la cara de Cambiemos, como el gobernador Gutiérrez que viene siendo el mejor alumno del peor Presidente y eso nos preocupa porque las consecuencias son graves para los neuquinos”.

“Por eso el peronismo va a trabajar de cara a la formación de propuesta electoral importante,  pero a su vez de un plan de gobierno que haga que los neuquinos dejemos que ser meros veedores de las riquezas que salen del fondo de nuestra tierra y se van para afuera” enfatizó Martínez.

Este es el texto completo del documento:

El peronismo neuquino en marcha contra el FMI y el ajuste

El Partido Justicialista de Neuquén, junto a todo el Peronismo del País, rechaza el acuerdo que el Gobierno Macrista firmó con el FMI ya que su implementación significa hambre, pobreza, sufrimiento y desocupación para el Pueblo Argentino. Significa un Banco Central rico, un Estado desfinanciado y ausente con un pueblo pobre condenado a la angustia.

De tal forma, convocamos a todas las fuerzas populares, políticas y sociales, a expresarse y a articular acciones para defender los derechos del Pueblo amenazados por las acciones que el Gobierno intenta ejecutar para cumplir con el acuerdo firmado con el FMI.

De esta crisis no se sale con más ajuste. Por el contrario, se requiere aplicar políticas que protejan a la industria nacional de las importaciones, que permitan aumento de salarios y jubilaciones, que fomenten la demanda popular y el mercado interno, que estimulen las exportaciones con trabajo argentino, que promocionen la ciencia y la tecnología, y que multipliquen las herramientas de contención social.

Macri condujo al país durante dos años y medio por el camino del ajuste y el tarifazo para el pueblo mientras realizó quita de impuestos, blanqueo impositivo y baja de retenciones al capital concentrado. Produjo la baja de los salarios y las jubilaciones, el achicamiento de la demanda popular y del mercado interno, el cierre de pymes y el crecimiento de la desocupación. De tal forma, incrementó el déficit fiscal, que financia con un monumental endeudamiento externo, cuyos intereses aumentan más aun ese déficit, y coloca a la economía argentina en un grado peligrosísimo de dependencia. De esta manera el gobierno despilfarra el gran nivel de desendeudamiento e independencia de los centros del poder financiero que se lograron durante doce años de gobierno popular de Néstor Kirchner y Cristina Fernandez. Para intentar frenar la inflación, generó una explosiva bicicleta financiera a través del Banco Central. Con la multimillonaria emisión de LEBACS, se pagan exorbitantes intereses que generan groseras ganancias en un dólar que había quedado planchado durante un año. Cuando los mercados de capitales internacionales estimaron peligroso e inconsistente este negocio, dejaron de prestar y se retiraron vendiendo sus LEBACS y llevándose al exterior los dólares que habían traído más las ganancias obtenidas. A los argentinos nos dejaron con una nueva devaluación, una creciente inflación, precios por las nubes y un nuevo atraso de los salarios de los trabajadores.

El capital internacional dejó de prestarle al Gobierno Macrista, entonces éste fue a tocar la puerta de ese prestamista de última instancia, que es el FMI, organismo que, para darle auxilio financiero, va a exigir su tradicional e inaceptable ajuste. Esa medida incluye congelamiento o disminución de salarios, jubilaciones y subsidios, disminución del déficit fiscal, recorte en la obra pública, la educación, la salud y las transferencias a las provincias.

El modelo Macrista tiene en los gobiernos de Omar Gutiérrez y de Horacio Quiroga, dos perfectos intérpretes y defensores de sus políticas antipopulares, que respaldan con entusiasmo este funesto acuerdo con el FMI.

Los Peronistas tenemos la obligación de defender los intereses y los derechos del pueblo. Por eso debemos resistir cada una de las medidas que el Gobierno Macrista intente implementar para cumplir con el FMI, castigando a las grandes mayorías nacionales.

Tenemos la obligación de refundar Neuquén con Soberanía Energética, respetando su medio ambiente, con acceso a la vivienda digna, convencidos que defender a los neuquinos es distribuir la riqueza y generar trabajo. Convencidos que no se debe consumar la entrega a las empresas multinacionales y al neoliberalismo gobernante.

Es por eso que debemos gestar una alternativa política capaz de ganar los Gobiernos Nacional y Provincial, para desde allí, poner en marcha un programa de gobierno Nacional y Popular, con Justicia e Inclusión Social y desarrollo económico. Un gobierno que ponga en el centro de sus objetivos los derechos del pueblo y su bienestar.

Entonces, con nuestro Partido Justicialista como protagonista central, eje y motor, sobre los pilares de la Unidad del Peronismo Neuquino, con el acompañamiento del Movimiento Obrero y sus Organizaciones, columna vertebral de nuestro movimiento, debemos construir un gran frente, amplio y plural. Un frente que sea la expresión de las mayorías populares y su herramienta para recuperar el Gobierno Nacional, y para ganar el Gobierno de Neuquén.