Entramos en un período en que las conversas cotidianas incorporan una materia poco frecuentada, y antes de mitad de año ya suenan -y sueñan- candidaturas, ya se mueven las fuerzas que juega ganar la Torre Municipal.

Y en este brotar general de aspirantes, mientras  buscan la luz o la sombra de sus referencias nacionales unos, o se enredan con raíces y rizomas provinciales otros, vuelve a aparecer, insistente y corajuda, una flor del pago. Otra vez, nunca la misma, sale una opción política vecinal.

No es una novedad ni una rareza. Ni en SMA, ni en la región ni, por supuesto, en el ancho mundo. Ya hace tiempo que las comunidades organizadas (en comunas, alcaldías, municipios o sus variantes) planifican y ejecutan políticas propias, centralmente enfocadas en sus recursos y problemáticas. No pocas de ellas llegan a alcanzar un mejor funcionamiento que el de los estados con mayores presupuestos y dimensiones.

Para no abundar, los comienzos mismos de toda organización de gobierno están en cada pueblo o ciudad, pues ésa es la medida del alcance de las decisiones comunes.

Este nuevo intento de poner las cuestiones locales por delante de cualquier adhesión, dependencia o autonomía de poderes externos/superiores empieza por apelar a un necesario retorno a una escala humana -todavía posible aquí- y a darle el correspondiente valor, con hechos, a este sustrato ambiental y cultural. Eso promueve Confluencia San Martín de los Andes.

Darse el nombre de Confluencia viene de la idea de una concurrencia natural que es capaz de canalizar las energías de un sistema. Esta organización vecinal se propone, invita y dispone para formar un gobierno municipal que vaya por el desarrollo comunitario, apoyándose en la comprobadas capacidades locales.

Esta fuerza surge de la práctica efectiva de la participación -en todas sus formas- sobre las cuestiones que afectan cada barrio, incorpora las experiencias propias y halla aplicables las de aquéllos que hacen bien las cosas en la gestión de lo público. Lo dicho: hay mucha y buena política en todo el mundo aplicada a mejorar la vida de los habitantes de un pueblo.

Es una representación vecinal la que levanta y sostiene, hoy y aquí, los principios del buen vivir con lo nuestro.

Esta semana comienza la convocatoria de Confluencia para sumarse a las Mesas temáticas. Está abierta a quienes les interesa sumarse a aportar ideas y propuestas y participar de la organización y planificación de esta fuerza.

En Facebook: Confluencia Smandes