El candidato progresista, Andrés Manuel López Obrador (Amlo) venció en las presidenciales mexicanas de ayer. Superó por más de 20 punto a sus contrincantes en una elección con más de 89 millones de votantes.

En un lento conteo, debido al gran número de electores y de urnas habilitadas, López Obrador alcanzó cerca del 48% de los votos, seguido por el candidato del PAN-PRD-MC Ricardo Anaya. En tercer lugar, quedó el candidato del PRI, José Antonio Meade.

En su proyecto de Nación 2018-2024, Amlo pretende un rescate del campo, revisar millonarios contratos derivados de la reforma energética, un gobierno “austero, sin lujos ni privilegios” y reducir sueldos de altos funcionarios públicos hasta en un 50%. Todo para incrementar programas sociales y reducir la pobreza.

Desde los grandes medios de comunicación, comenzaron las críticas al electo presidente afirmando que, debido al amplio margen de victoria, López Obrador tendrá una mayoría en el Congreso que convertiría a México “en una dictadura”. Lo comparan con Hugo Chávez con el objetivo de difamarlo, y aseguran que “México terminará como Venezuela”.

Además, el progresismo ganó en seis de las nueve gobernaciones en disputa en el país, la capital mexicana, en los estados sureños de Tabasco, Chiapas y Morelos y en Veracruz, costas del Golfo de México.

La histórica plaza del Zócalo en la ciudad de México se fue poblando de seguidores del nuevo presidente, que concurrió hacia allí para brindar un discurso.

El triunfo fue celebrado por otros líderes y referentes de centro izquierda de la región, como el ex presidente colombiano, Ernesto Samper, que felicitó al ganador y sostuvo que “su triunfo tiene una dimensión latinoamericana que, sin duda, se traducirá en un impulso de la solidaridad social en México y en la región”.

Cristina Fernández de Kirchner también se había anticipado a un eventual triunfo de la izquierda mexicana y aseguró que el triunfo de López Obrador “es una luz de esperanza, no solo para México, sino también para toda la región”.

Rafael Correa también celebró el triunfo, y sostuvo que “la Patria Grande está de fiesta. Duro golpe a la restauración conservadora y a los vientos de entreguismo que vivía la región”.

Uno de los principales interrogantes luego de la victoria de López Obrador es la relación que el nuevo gobierno progresista, de izquierda y latinoamericanista, mantendrá con el presidente Donald Trump.

“Creo que a la gente le sorprendería, pero el presidente Trump tendrá el mismo trato con él que el que tiene con otros líderes extranjeros. Espera reunirse con él pronto”, declaró John Bolton, asesor de seguridad nacional del presidente norteamericano.

Texto: Agustín Mozzoni

Fuente y foto: Va Con Firma