por Santiago Rey –

La inminencia de la indagatoria y posible detención del Cabo Primero Francisco Javier Pintos, responsable -tal como anticipó este medio- del disparo que mató a Rafael Nahuel, encrispó los ánimos de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y por extensión de los medios colaborativos del Gobierno, Clarín e Infobae.

Aprovechando la demora del Juez Gustavo Villanueva en citar al miembro del grupo Albatros de Prefectura que más disparos realizó y de cuya arma salió el tiro mortal, Bullrich insistió en la teoría del “enfrentamiento” y defendió la actuación de la fuerza de seguridad. Durante el acto central por el aniversario de Prefectura -el pasado viernes-, la ministra desafió: “Quiero mencionar algo que pasó en el sur del país e involucró a la Prefectura”, y dijo, y “ratificó” que “acompañamos el accionar de nuestra fuerza y cuando dicen mentiras salimos a decir la verdad”. Y remató: “Defendemos el accionar (de Prefectura) para que cuando vayan a enfrentar el delito hagan lo que tienen que hacer”.

El eufemismo “lo que tienen que hacer”, está por quedar demostrado judicialmente que fue matar por la espalda a Rafael Nahuel, en un contexto de represión.

El 26 de noviembre de 2017, apenas un día después del asesinato en Villa Mascardi, Bullrich presentó un informe en el que desplegó un abanico de supuestos hechos que ponían a los efectivos de Prefectura como víctimas de una emboscada armada. “Tácticas defensivas militares”; “máscaras antigases”; “armas de tal calibre que arrancaron árboles de cuajo”, le adjudicó a los integrantes de la comunidad Lafken Winkul Mapu.

El 17 de enero en sede administrativa, los seis integrantes del grupo Albatros que ingresaron a la comunidad mapuche en noviembre, repitieron el guión anticipado por el ministerio de Seguridad.

Esos testimonios -incluidos en un informe elaborado por la Dirección de Seguimiento de Causas de Violencia Institucional y Delitos de Interés Federal del Ministerio de Seguridad- serán entregados al Juez Villanueva en el transcurso de esta semana.

Los dichos de las uniformados fueron anticipados por el diario Infobae, en el marco de la campaña que lleva adelante para reforzar la teoría del enfrentamiento.

El mismo medio -al unísono con Clarín-, publicó el pasado jueves, que “encontraron restos de pólvora en las manos de tres mapuches”. Con ese título restó trascendencia a la citación a indagatoria del Cabo Primero Pintos, y reinstaló un dato bajo controversia. Es que mientras desde el Departamento de Materiales del Centro Atómico Bariloche se determinó que la presencia de pólvora se limitaba a los cinco Albatros y a los dos jóvenes que bajaron el cuerpo de Rafael Nahuel -Fausto Jones Huala y Lautaro González-, el análisis posterior realizado por el Servicio de Ingeniería y Química Forense del Cuerpo de Investigaciones de Fiscales del Ministerio Público Fiscal de Salta, aseguró que una partícula compatible con pólvora también fue hallada en la mano derecha de la víctima.

Erróneamente algunos medios hablaron de un “segundo estudio”. Sin embargo, a Salta sólo llegaron filmaciones y datos digitalizados de la pericia realizada en el Centro Atómico.

Para los especialistas de la ciudad del sur, de las partículas analizadas en las cintas de carbono correspondientes a las manos de Rafael Nahuel no son compatibles con pólvora.

Por ese motivo, y por el cuestionamiento a un supuesto uso de los mismos guantes de latex en la manipulación de distintas muestras, tanto la querella en representación de la familia Nahuel, como los abogados de los jóvenes Jones Huala y González, impugnarán la pericia.

En caso que ese estudio se caiga definitivamente o se desmuestre la veracidad de los resultados del Centro Atómico Bariloche, ya no habrá -con excepción del testimonio de los propios uniformados-, ningún otro elemento que permita sostener la teoría del enfrentamiento. No se encontraron armas en poder de la comunidad; no había vainas servidas en el lugar de los hechos que no fueran las de las armas de los uniformados; no se encontraron impactos en los árboles provenientes de armas que no fueran las pistolas Beretta y los subfusiles MP5 de los Albatros; no hubo heridos entre los miembros de Prefectura; la pericia balística confirma que el disparo mortal provino del arma en poder del Cabo Primero Pintos.

El Albatro será indagado el próximo jueves, y la querella ya solicitó que quede detenido. Será una semana clave para dejar atrás todas las operaciones.

Fuente: En estos días