El Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) realizó un relevamiento de la canasta turística invernal que tuvo un incremento del 39% con respecto a la del 2017; número que está por arriba de cualquier medición de inflación del período y que alcanza un aumento del 135% si se lo compara con julio del 2015.

El relevamiento también registró que en “una apertura por nicho de poder adquisitivo, se advierte que las canastas de vacaciones más “austeras” son las que más aumentaron”.

En un promedio de vacaciones a Bariloche, Mendoza y Córdoba del consumo de una familia tipo con gastos austeros, el precio estimado de la canasta vacacional de invierno alcanza los 29.961 pesos, 41,3% más que en 2017, y un 75% de incremento respecto de 2016.

“De los tres destinos analizados, el costo de vacacionar en Bariloche fue el que más aumentó”, indican en el informe, y aclaran que el incremento “fue de un 39,2% en promedio con respecto a 2017”; por lo que vacacionar para una familia “podría alcanzar los 41.246 pesos” con un consumo austero.

Desde la Undav aclaran que uno de los precios fundamentales en los consumos relacionados con el turismo invernal es el precio de los combustibles que “sufrieron una escalada desde la asunción de la nueva administración, en diciembre de 2015, luego de la política de dolarización de la energía”.

Comparando el precio en surtidor respecto a 10 meses atrás, se registran incrementos promedio del 43%, siendo las naftas Premium las que más aumentaron con un 48,7%, luego la Súper con un 41%, y el Gasoil, un 39,7%.

En cuanto a la ocupación hotelera, los resultados marcan una reducción de 3 puntos porcentuales respecto al año pasado, y de 26 puntos porcentuales, en comparación al pico del 2015.

“Según un relevamiento de 45 hoteles ubicados en distintos puntos de 4 de las principales zonas turísticas del país, la ocupación hotelera para julio del corriente año se encuentra actualmente en el 52%, muy lejos del 78% presentado en 2015 o del 65% de ocupación presentado en el 2016”, indican desde el observatorio.

Producto de esta tendencia negativa en el turismo interno y de las reservas, “un 20% de los establecimientos hoteleros cerraron o piensan hacerlo”;  y “si a esto se le adiciona aquellos que decidieron abrir sólo en temporada, se llega a un porcentaje superior al 50% del total de hoteles encuestados”.

En cuanto a los rubros de entretenimiento invernal no turístico, registran alzas pronunciadas respecto al año pasado, donde los espectáculos musicales aumentaron un promedio de 47% y un incremento desde el año 2015, del 145%.

Ir al cine se incrementó un 45% con respecto al 2017, al teatro un 35% y asistir a espectáculos deportivos un 25%.

Al analizar el impacto de la  crisis en el turismo social, desde Undav registran que “con base en un relevamiento realizado sobre agencias de viajes especializadas en clientes de la tercera edad, se llegó a un resultado consolidado de retroceso de 6,4% promedio en 2018, en la comparación con igual período del año pasado y en relación al período invernal del año 2015, la merma ronda el 35%”.

 

Fuente: Va Con Firma