En “Dal Capo al Fine”, Myriam Viggiano nos cuenta la historia de Margot y su familia, hacia fines de la década de 1930 y comienzos de 1940. Ritos, rituales y una serie de personajes inolvidables son narrados desde el punto de vista de Margot, una niña que desde su más temprana edad descubrirá las reglas, las contradicciones, las extravagancias y los secretos de su grupo social, bajo la rígida pero amorosa tutela de su abuelo y con las disparatadas ocurrencias de sus amigas y una tía adolescente.
En estas páginas, la autora nos ofrece los vívidos recuerdos de su propia infancia en un libro de memorias que es, a su vez, novela, documento y prueba de que toda instancia puede ser superada. Rico en detalles y situaciones, Dal Capo al Fine nos lleva al sorprendente pasado de esta Mamavieja del candombe que  parece haber transitado muchas vidas en una sola.

Myriam (Maria Angélica) Viggiano nació en Buenos Aires, el 26 de diciembre de 1935. Desde 2000 vive en San Martín de los Andes.
Durante su niñez y adolescencia estudió piano, canto, danzas españolas, folklore e inglés. En 1963 se recibió de arquitecta y se dedicó especialmente a la Arquitectura Educacional. Integró equipos interdisciplinarios en el Rectorado de la UBA y en el Ministerio de Bienestar Social. Elaboró el Plan de estudios y puso en funcionamiento la Carrera de Arquitectura en la Universidad de Morón, donde luego fue Secretaria Acádemica durante diez años. Ejerció la docencia en esa Universidad, en la UBA y en la de Belgrano. También ha construido y reciclado viviendas, entre ellas, el edificio Esmeralda (en la esquina de Esmeralda y Corrientes, en CABA, 1963).
También trabajó como maestra alfabetizadora en villas miseria y en el Plan de erradicación de villas de emergencia. Relató su experiencia en el libro, “Villa Miseria tambien es Buenos Aires”, publicado bajo el seudónimo Maria Rovi por Ediciones Colombo en 1976.
Desde 1948, ha viajado por ditintas partes del mundo, por placer o representando a la UBA.
Paralelamente al “trabajo de tablero”, practicó Shin Shin Kan y Tai Chi, convocando numerosos grupos que la siguen durante algunos años.
Al poco tiempo de radicarse en San Martin, pasa a integrar las rondas de Danzas circulares. Luego descubre la danza afro y participa de distintas presentaciones hasta que el cuerpo le puso límites a ciertas exigencias. Unos años más tarde se siente atrapada por el ritmo de un grupo callejero de tambores y se une a la cuerda del candombe del Uruguay y del Río de la plata, siendo incorporada como la Mamavieja, y luego al grupo de samba reggae Alegría do Sanma. Tmbién es alumna de la Escuela Superior de Música de San Martín de los Andes e integrante del Coro de adultos.
Hasta aquí llego Margot, convertida por las vueltas de la vida en la Mamavieja del candombe, bailarina del reggae y de las calles, bailando donde haya música mientras su cuerpo se lo permita.

Entrada Libre y Gratuita

Fuente: CCCotesma