por Ariel Muki –

 

En las primeras horas del domingo 5 de agosto se conoció la muerte de Liliana Herrera como consecuencia de una infección generalizada tras un aborto clandestino en Santiago del Estero. Liliana tenía 22 años, dos hijos y había ingresado el viernes a la guardia del hospital Regional Ramón Carrillo de la capital santiagueña por una infección uterina.

“La operaron para realizarle una histerectomía y murió al poco tiempo en terapia intensiva”, confirmó a Agencia Paco Urondo la docente e investigadora María Cecilia Canevari, de la Universidad Nacional de Santiago del Estero. “Es la tercera mujer que muere este año en el mismo hospital como consecuencia de un aborto clandestino”, recordó Canevari.

Hoy el diario local El Liberal sólo se limitó a publicar que la fiscal Lorena Nieva “investiga la muerte de una joven madre que ingresó con septicemia al Hospital Regional”.

Con respecto a esto, Canevari explicó a la APU: “La realidad de que mueren mujeres por abortos clandestinos es innegable, aún a pesar de que los medios locales no lo publiquen y aún a pesar de que el gobierno provincial quiera negarlo”.

Mientras tanto, este mismo domingo 5 de agosto, una multitud de santiagueños marchó en contra de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en la ciudad capital y en algunas ciudades del interior provincial.

Además, el pasado 14 de junio, seis de los siete diputados santiagueños votaron en contra del proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Y por ahora, los tres senadores santiagueños confirmaron que también votarán en contra el próximo miércoles 8 de agosto.