A pocas horas de la corrida cambiaria que generó una ruptura del techo de los 30 pesos por dólar, el Indec publicó la inflación del mes de julio, mostrando el preocupante ritmo de aceleración que se mantiene desde hace ya varios meses.

La suba de precios del último mes marcó 3,1%, algunas décimas por encima incluso de lo que proyectaban las consultoras privadas. Desde enero de 2018 ya se acumula 19,6%.


Según los datos publicados la variación de precios interanual se estiró al 31,2%, ubicándose a pocas décimas del límite superior de la meta acordada entre el gobierno y el FMI para todo 2018. Como en casos anteriores, resulta improbable que el gobierno cumpla sus proyecciones.

El gobierno ha errado o ha mentido respecto de las proyecciones inflacionarias en 2016, en 2017 y vuelve a hacerlo en el año 2018. Mientras que en años anteriores las mentiras impactaban en el bolsillo del trabajador con el cierre de paritarias a la baja, este año además de ello, las mentiras impactan en su relación con el Fondo monetario.

De esta forma  el de julio es el segundo mayor aumento de precios del año, luego del 3,7% que marcó el IPC en junio, a partir del impacto de la corrida cambiaria.

Sin embargo, las estimaciones de julio, no contemplaban el segundo salto cambiario que actualmente se está experimentando y que llevó al dólar a valores cercanos al récord histórico. Con lo cual, los resultados de agosto podrán tener un impacto que incluso puede ser superior a la tendencia.

La inflación del séptimo mes del año estuvo encabezada por las subas en Transporte (5,2%), Recreación y cultura (5,1%) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (4,2%). Transporte, además, es por lejos el rubro que más subió en el año (28,6%).

La categoría más sensible para los sectores más postergados y clave en las canastas que miden indigencia y pobreza, Alimentos y bebidas no alcohólicas, se disparó 4% impulsado principalmente por el traslado a precios de la devaluación que afectó al mes de junio.

Además, a dos semanas del DNU que quita el plus a las asignaciones familiares a los trabajadores de la Patagonia y provincias del NOA, los datos del Indec reflejan, precisamente que ambas regiones tienen valores superiores a la media del país.

Fuente: Va Con Firma