por Alejandro Ippolito –

Una referencia muy breve me gustaría compartir con respecto a la forma de referirse al dólar como un ser vivo con voluntad propia por parte de los medios de comunicación. El dólar se disparó, se desbocó, subió, escaló, trepó, se asomó, se descontroló, y un sinfín de acciones por el estilo como si el dólar fuera una entidad con voluntad propia.
Esto es igual que hablar de tormentas, y de crisis que causan muertos.

Al dólar lo hacen subir, lo empujan, lo llevan al valor que necesitan, los especuladores de siempre, mayoritariamente los buenos muchachos terratenientes y toda la rancia oligarquía campestre que necesita que esto suceda para revolcarse de placer entre parvas de billetes verdes. Son esos mismos que dicen que se desloman trabajando en el campo para salvar al país y darle de comer a un pueblo entero.

Parece que no fue una gauchada, como dijo Macri alguna vez lo que viene de gaucho, sino más bien una guachada de gente que no tiene amigos sino socios y que si hay que hacer volar todo por los aires para ganar más plata se hace y si hay que instalar una dictadura porque el gobierno no le conviene, pues se instala y se apoya desde Clarín y La Nación, como corresponde y la gente calladita y en sus casas que “el silencio es salud”.

Entre financistas especuladores y gauchitos para nada “giles”, están llevando al dólar al valor que más les guste, tal vez porque ven que les queda poco para hacer una buena diferencia antes de que todo reviente y después de todo, de su nefasta corrupción no hablan en ningún cuaderno ni son tapa de diario jamás.

Así que basta de hablar del dólar como si fuera un loco malo que no sabe controlarse, hay que mirar un poco para arriba y seguir la línea de los piolines para saber quiénes manejan esta marioneta desquiciada que baila al ritmo del brutal titiritero.

Fuente: facebook