por Leonardo García –

La estrategia de Rogelio Frigerio para aplicar el voto electrónico a nivel nacional se vio frustrada después de que un grupo de especialistas expusiera explícitamente los factores de riesgos y la vulnerabilidad en el sistema. Tras este fracaso, el gobierno nacional decidió que cada provincia comience a discutir hacia dentro la reforma: primero fue Tierra del Fuego y ahora es Neuquén quien tiene todo encaminado para utilizar el sistema de boleta única electrónica.

Este miércoles el gobernador Omar Gutiérrez realizó el acto de apertura del sobre de la única empresa que se presentó a la licitación para aplicar la BUE en la sede de la Dirección General de Asuntos Electorales de la capital provincial. El Grupo MSA presentó una valuación del servicio en 94 millones de pesos.

El monto final de la oferta supera por 30 millones lo que el Gobierno provincial había estimado para implementar el sistema, ya que inicialmente era por un valor de 61 millones de pesos. Según consignaron, fuentes oficiales argumentaron que la diferencia se ve a “la devaluación de las últimas semanas” y defendieron que MSA “ofertó menos del valor de referencia en dólares que figuraba en el expendiente”.

Dentro del servicio ofrecido por la empresa estiman un sistema desarrollado para unos 550.000 votantes, distribuídos en 1700 mesas receptoras de votos y 300 centros de votación. Además brindará capacitación al “personal técnico de la justicia electoral y del Poder Ejecutivo en todos y cada uno de los hitos del proceso electivo que contempla su solución”.

Otro dato que abre polémica es que MSA fue la empresa que realizó las elecciones en Neuquén capital, en la Ciudad de Buenos Aires, Salta, Chaco y también las dos últimas elecciones internas del Movimiento Popular Neuquino. En cuanto a los costos estimados se calculan en un valor de 4,93 dólares por elector, un 15% más que los 4,30 propuestos en 2017.

Ahora será turno de que la Comisión de Preadjudicación analice la oferta de la técnica y económica de la firma MSA aunque no habría ningún impedimento para adjudicarla. Es necesario recordar que la fragilidad y la vulnerabilidad de la empresa Magic Software Argentina (MSA) quedó expuesta en las elecciones porteñas del 2015.

Cabe recordar que dos días antes de la elección de 2015 para jefe de Gobierno porteño, un informe de la Policía Metropolitana confirmó un grave ataque informático a los servidores de la empresa MSA, que estaba a cargo de todo el proceso electoral. El dato es clave ya que revela que el sistema electoral basado en la Boleta Única Electrónica (BUE) fue infiltrado y que se hicieron modificaciones en el servidor que tenía que recibir los votos a pocas horas de la votación.

En aquel momento el técnico informático Joaquín Sorianello, advirtió las fallas en el sistema y avisó a la empresa MSA de las vulneraciones en su seguridad. Evidenciando su propia fragilidad MSA quedó expuesta al denunciar accesos a su sistema informático a cuatro días de la elección.

La auditoría de la Universidad de Buenos Aires concluyeron que “de no realizarse conteo/escrutinio/verificación manual, el resultado del sufragio queda vulnerable al fraude electoral” y por lo tanto “el sistema no cumple con los objetivos prometidos de brindar seguridad y transparencia y ocasiona un costo adicional al Estado, Ciudad o Municipio que lo emplea”.

Fuente y foto: Política Argentina