por Santiago Gómez –

Ante la prisión política y la prescripción que el Tribunal Superior Electoral sentenció contra su candidatura, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva pidió a sus seguidores que voten por Fernando Haddad, hasta hoy su candidato a vicepresidente y exministro de Educación durante su gobierno. El Êstado brasilero desestimó las indicaciones del Comité de Derechos Humanos de la ONU que reconoció el derecho del exmandatario a candidatearse.

“Ustedes ya deben saber que los tribunales prohibieron mi candidatura a presidente de la República. En verdad, le prohibieron al pueblo brasilero de votar libremente para cambiar la triste realidad del país”, escribió Lula en “Carta al pueblo brasilero”, en el que indicó que debían votar a Hadad y anunció la candidatura de Manuela D’Avila, del Partido Comunista de Brasil, a la vicepresidencia. “Tal vez nada de esto hubiese ocurrido si no liderase todas las encuestas de intención de voto. Tal vez no estuviese preso si aceptara bajar mi candidatura. Pero jamás cambiaría mi dignidad por mi libertad, por el compromiso que tengo con el pueblo brasilero”, escribió el expresidente.

Haddad denunció hace unos meses que le ofrecieron a Lula la libertad a cambio de que no se candidateara a presidente. Sus abogados han reconocido que Lula tampoco está dispuesto a aceptar un indulto, que lo que el quiere es que su nombre quede limpio, porque fue víctima de una injusticia. Más allá de que fue condenado por “hechos indeterminados”, según se puede leer en la sentencia del juez Sérgio Moro, quien en los recursos de aclaratoria también señaló que el tribunal “jamás afirmó que Lula hubiera recibido beneficios indebidos de contratos entre la constructora OAS y Petrobras”, razón por la cual fue acusado por el MInisterio Público.

La siguiente injusticia que el expresidente padeció fue la convalidación de la sentencia de Moro por el Tribunal Regional Federal Nº4, que además dobló su pena. También le fue negada la posibilidad de dar entrevistas desde la cárcel, siendo que no perdió sus derechos políticos, los cuales fueron reconocidos por el Comité de Derechos Humanos de la ONU, que le exigió al Estado brasilero que le permitiera participar de la próxima elección, lo cual fue denegado por el Tribunal Superior Electoral. Quien no sólo hizo caso omiso de los Pactos Internacionales reconocidos por la legislación brasilera, cuanto prohibió que se utilizara la expresion “Yo soy Lula” durante la campaña.

Los magistrados basaron la proscripción de Lula la Ley de Ficha Limpia, votada durante el gobierno de él, según la cual una persona condenada en segunda instancia no podría participar de las elecciones. Según la defensa del expresidente, la condena de Lula no entra en conflicto con dicha ley, ya que la misma establece que la ineligibilidad puede ser suspendida cuando aún existan recursos a ser juzgado y el proceso de Lula aún no tiene sentencia definitiva. El Partido de los Trabajadores recordó en una nota de su Comité Ejecutivo que en el 2016 145 candidatos a intentendes disputaron las elecciones con procesos aún en curso y 95 fueron electos.

“Fernando Haddad, ministro de Educación en mi gobierno, fue responsable por una de las más importantes transformaciones en nuestro país. Juntos abrimos las puertas de la Universidad para casi 4 millones de alumnos de escuelas públicas, negros, indígenas, hijos de trabajadores que nunca tuvieron antes esa oportunidad”, escribió el exmandatario, haciendo referencia a la política de cupo en las universidades públicas, para que un porcentaje de esa población tuviese garantizado un lugar dentro de la prueba de ingreso. El gobierno de Lula pasa a la historia como la primera generación que puede afirmar “mi hijo el doctor”.

Haddad fue electo intendente de San Pablo en 2012, por el apoyo que Lula brindó durante la campaña, lo mismo que hizo con Dilma Rousseff, pero no consiguió la reelección en el 2016, obteniendo sólo un 16% de los votos. Actualmente tiene un 9% de intención de voto, pero cuando la encuesta es estimulada, el 33% de los electores afirman que votarían en el candidato que Lula elija.

Fuente: Agencia Paco Urondo