por Martín Pique –

Una maestra de la localidad de Moreno fue secuestrada, golpeada y torturada este miércoles por un grupo de desconocidos. Corina De Bonis, trabajadora de la escuela Centro de Educación Complementaria (CEC) 801 del municipio del oeste del GBA, fue abordada violentamente en la calle: le pusieron una bolsa en la cabeza, la obligaron a subir a un vehículo; dentro del auto la golpearon mucho y le escribieron con un punzón sobre el abdomen: “ollas no”. De Bonis era una de las gestoras de la protesta con ollas populares, que permite darle de comer a los alumnos del CEC 801 y al mismo tiempo denuncia el desfinanciamiento educativo que afecta a esa institución, como al resto de las escuelas del municipio. El CEC 801 es una escuela ubicada en el barrio de Villa Anita, en Moreno norte, ubicada a 20 cuadras de la estación de tren del municipio: funciona a contraturno para colaborar con los chicos que tienen problemas educativos.

Al  momento del ataque, De Bonis fue increpada y amenazada. El mensaje que le transmitieron fue que tanto ella como sus compañeros de trabajo dejen de organizar las ollas populares, una modalidad de protesta que ya lleva 20 ediciones. La docente denunció el hecho, gravísimo, ante la seccional séptima de la Policía Bonaerense de la jefatura departamental de Moreno, con sede en la localidad de La Reja.

En comunicación con Tiempo Argentino, el secretario general del gremio Sindicato de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), Roberto Baradel, exigió que el gobierno nacional y la administración bonaerense de María Eugenia Vidal investiguen el episodio, encuentren a los responsables y garanticen la seguridad de los docentes.

“Esto que pasó es gravísimo. Está reñido con lo más básico de la democracia, que es cuidar la vida y garantizar los derechos de protesta. Esperamos el máximo nivel de cuidado de las autoridades políticas, que –le recuerdo- tienen la obligación de cuidar a los docentes, de esclarecer este hecho y de terminar con un conflicto que parece que está detenido en el tiempo. Tienen que dar respuestas a las necesidades de las escuelas. Respecto de lo que le pasó a nuestra compañera (por De Bonis), yo quiero quiero ser prudente. Pero es evidente que esto es mano de obra de alguien. No desocupada, porque evidentemente debe estar ocupada”, aseguró Baradel.

La agresión contra De Bonis impactó mucho a toda la comunidad educativa de Moreno. En ese municipio, desde la muerte de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, vicedirectora y portero de la Escuela N° 49 de Moreno, se vive un estadio de movilización permanente. La comunidad educativa está organizada y realiza protestas todas las semanas, tanto en las propias escuelas como a través de marchas a las que se suman las familias de los alumnos, los vecinos y los trabajadores de otros sindicatos.  El clima, sin embargo, se enrareció en las últimas dos semanas.

De hecho, en la misma escuela en que trabaja De Bonis, el CEC 801 de Villa Anita, ya habían recibido amenazas y mensajes intimidatorios: aparecieron volantes, arrojados al piso y pegados en las paredes, que exigían “basta de ollas” y “vuelvan a trabajar”.

 

Repercusiones de un hecho de extrema gravedad

La extrema gravedad del ataque mafioso a la docente Corina De Bonis impactó muy fuerte en la comunidad educativa de Moreno pero también tuvo repercusiones a nivel institucional. Incluso antes de que comenzara la rueda de prensa que realizó el sindicato docente SUTEBA, el gobierno provincial de María Eugenia Vidal emitió un comunicado en el que se solidarizó con De Bonis y repudió el hecho de violencia.

“La Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires repudia profundamente el lamentable hecho de violencia que sufrió hoy la docente Corina De Bonis cuando se dirigía a su domicilio desde donde cumple funciones en el Centro Educativo Complementario 801”, se pronunció el organismo que encabeza el economista macrista Gabriel Sánchez Zinny.

Docente de la escuela Centro de Educación Complementaria 801 del barrio Villa Anita, partido de Moreno, De Bonis fue interceptada este miércoles por la tarde por dos hombres desconocidos que descendieron de un vehículo color rojo, con vidrios oscuros. Le cubrieron la cabeza con una bolsa y, una vez dentro del vehículo, la golpearon, le levantaron la ropa y la lastimaron con un punzón en el abdomen. Allí le escribieron la frase: “ollas no”.

La docente realizó la denuncia ante la seccional séptima de la Jefatura Departamental de Moreno, ubicada en la localidad de La Reja. En la investigación del episodio interviene la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI) n° 5 de Moreno: la denuncia fue caratulada por los delitos de “amenazas agravadas y lesiones”. La Dirección de Escuelas informó en el comunicado que inspectores de la Dirección de Psicología Social de ese organismo se presentaron en la UFI 5 para acompañar a De Bonis.

Casi en simultáneo con la declaración del gobierno bonaerense, SUTEBA realizó una conferencia de prensa de emergencia desde la sede sindical, sobre la calle Piedras, en San Telmo. Quien habló la mayor parte del tiempo fue el secretario general, Roberto Baradel. Estuvo acompañado por el diputado nacional y secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky; por la titular de CTERA, Sonia Alesso; la secretaria adjunta de SUTEBA, María Laura Torre; y por el dirigente del gremio UTE (docentes porteños), Eduardo López.

Baradel exigió una investigación rápida para identificar a los responsables del ataque. También recordó que en las últimas semanas se habían vivido episodios de amenazas a los docentes de Moreno que vienen realizando un paro con ollas populares como modalidad de protesta. “Basta de hacer política”, “den clases”, decían los papeles que arrojaron a la calle y pegaron en las paredes de las inmediaciones del CEC 801.

En la rueda de prensa, Baradel contó que se había comunicado con el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo. El funcionario, relató el gremialista, dijo que su cartera contribuirá con la investigación para identificar a los responsables. Baradel aseguró, también, que se había comunicado con Sánchez Zinny con motivo de este episodio.

Antes de despedirse, Baradel informó que las madres de la escuela en la que trabaja la docente De Bonis, el CEC 801, recibieron nuevas amenazas este mismo miércoles por la noche, apenas pasadas las 21. “Las próximas son ustedes”, era el contenido intimidatorio del mensaje, según informó el secretario general de SUTEBA.

El impacto que generó el ataque a la docente sumó otro capítulo más a una comunidad, la de los docentes de Moreno, que sigue muy sensible tras la muerte de la vicedirectora Sandra Calamano (48) y el auxiliar administrativo Rubén Rodríguez (45) de la escuela 49 de Moreno.  En esa localidad del oeste del GBA, donde las necesidades sociales son grandes, las clases llevan interrumpidas aproximadamente un mes.

Desde el municipio local, que está a cargo del intendente Walter Festa (FpV-PJ), también expresaron su repudio al secuestro y torturas sufridos por la docente De Bonis. “Nuestro más enérgico repudio al hecho sufrido por Corina De Bonis del CEC 801. Nunca más queremos volver a vivir estas prácticas de la época más oscura de la Argentina. Que la Justicia encuentre a quienes llevaron adelante esta acción y sean juzgados, para llevar tranquilidad a la sociedad”, tuiteó Festa desde sus redes sociales.

Fuente y foto: Tiempo Argentino