“Eliminar la inflación será la cosa más simple que tenga que hacer si soy Presidente. ¿Cómo no va a ser simple si lo logró el 99% de los países del mundo? Estar en el 99% no debe ser difícil. Hay que dejar de mentir y de ser truchos. La inflación es el peor impuesto para las familias vulnerables, y en mi gobierno bajará drásticamente”. Mauricio Macri, el 8 de febrero de 2015, mientras almorzaba con Mirtha Legrand.

 

El año 2018, el tercero bajo el gobierno de Mauricio Macri, se encamina a tener la inflación más alta en lo que va del siglo XXI, superior al 40,9% registrado en 2002 luego de la peor crisis económica del país, y solo seguida de cerca por el 40,3% registrado en 2016.

Según un informe de la consultora económica, Ecolatina, la inflación de 2018 se encamina a mostrar la tasa más alta desde 1991. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), la inflación trepó 3,9% en agosto, su mayor registró en lo que va de 2018, acumulando 24,3% en los primeros ocho meses, y con una variación de 34,4% respecto a agosto de 2017.

Sin embargo, en Ecolatina, prevén que la suba de precios se acelere en setiembre y octubre, producto del salto del dólar de más de 20% a fines de agosto. Estiman que terminará el año en 45%.

El informe indica que “el principal factor de la aceleración fue la disparada del dólar que se reflejó en la suba del IPC Núcleo (+6,5%), seguido por el aumento en Regulados (combustibles y tarifas) que trepó 6,3%. Los precios de bienes y servicios estacionales se mostraron más contenidos (treparon 3,9% entre la primera quincena de septiembre y la de agosto). De esta forma, esperamos que la inflación trepe por lo menos 6% en setiembre”.

“La inflación rondaría 45% este año si no se materializa un nuevo salto cambiario. La inflación más alta del siglo XXI dejará una elevada inercia para 2019, por lo que incluso si se logra calmar el mercado cambiario, la suba de precios difícilmente baje del 30%”.

“Si bien el motor “dólar” continúa siendo el principal impulsor de los precios, tras varios meses de inflación de por lo menos 3% mensual la inercia pasa a ocupar un rol central: precios que suben para no ceder terreno frente a otros que subieron antes”.

Además, desde la consultora estiman que, de no mediar una reapertura paritaria, el poder adquisitivo perderá otros 10 puntos porcentuales. En la publicación indican que “cabe destacar que esta dinámica puede retroalimentarse en los próximos meses, a medida que los precios vayan incorporando la totalidad de los efectos del reciente salto cambiario. Por caso, sin una reapertura de paritarias, los salarios reales caerían más de 10% en el segundo semestre del año”. Y agrega el informe que “la variación podría acrecentar los números inflacionarios en caso de una nueva devaluación”.

 

Fuente: Va Con Firma

Redacción: Agustín Mozzoni