El militante y dirigente social Juan Grabois fue detenido en la comisaría 18ª de la capital federal, junto a otros dirigentes sociales entre los que se encontraban Rafael Klejzer y Jaquelina Flores. Los dirigentes participaban de una protesta frente a la comisaría por las detenciones que la policía había realizado un rato antes en un operativo en Constitución, a un grupo de vendedores callejeros de origen senegalés.

La policía reprimió la protesta con balas de goma y gas pimienta. Grabois, junto a otros los otros dirigentes, quiso parar la represión y terminó detenido. El resto de los manifestantes pudo dispersarse y se refugiaron en la Facultad de Sociales, en Santiago del Estero y Carlos Calvo.

Después de las diez de la noche, desde el ministerio de Seguridad de la Ciudad anunciaron su liberación.

Afuera de la comisaría, se concentró una multitud de manera inmediata para reclamar su liberación. Pidieron por Grabois dirigentes sindicales como Juan Schmid de la CGT,  Eduardo López de Ctera y Roberto Pianelli de los metrodelegados; los diputados Leopoldo Moreau, Myriam Bregman, José Ignacio De Mendiguren y Felipe Solá; Eduardo López, de Ctera;  Emilio Pérsico, del Movimiento Evita, así como el ex legislador Claudio Lozano y Luis D’Elía, entre otros.

Al dirigente social lo liberaron antes que a los demás y anunció que permanecería en la comisaría hasta que ocurra lo mismo con sus compañeros y con los trabajadores senegaleses, a quienes -dijo- “los golpearon brutalmente”.

Al ser liberado avisó que se quedaría “hasta que salga el último de los detenidos”. A las 23.30 Grabois se retiró junto al resto de los militantes encarcelados.

Grabois, cercano al papa Francisco, fue criticado por la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, cuando junto a los líderes de la CCC y Barrios de Pie anunció un plan de lucha para reclamar un aumento de emergencia en la AUH, en planes de empleo y jubilaciones.

El dirigente anunció la conformación de un frente de agrupaciones en apoyo a la ex presidenta Cristina Kirchner de cara a las elecciones de 2019, a quien hoy acompañó nuevamente a la sede de Tribunales.

Cuando salió de la comisaría, denunció que “estamos paso a paso acercándonos a una situación casi dictatorial, no hay garantías constitucionales, a quienes no pueden defenderse los aplastan, los oprimen. Pero también a quienes podemos defendernos nos tratan de la misma manera, para disciplinar a cualquiera que intente un poquito de dignidad para los pobres, en esta situación catastrófica a la que nos ha llevado el gobierno”.

Antes, en el móvil policial que lo trasladó a la comisaría, rodeado de trabajadores senegaleses, había comunicado que fueron “detenidos de manera absolutamente arbitraria y hemos sido hostigados por nuestra pertenencia política y organizativa. Le pedimos al pueblo que haga sonar el repudio por estos actos de intimidación que se dan en el marco de la entrega de nuestro país al Fondo Monetario Internacional, el saqueo de nuestros recursos y el hambre y la miseria de las mayorías populares”.

Redacción: Carlos Marcel

Fuente: Va Con Firma