por Ari Lijalad –

Este 19 de septiembre se cumplen 17 años desde que la familia Macri entró en concurso preventivo de acreedores y le dijo al Estado que no podía pagar lo que le debía. Van 17 años sin pagar un centavo de su multimillonaria deuda. Pero serán más. Mauricio Macri consiguió 10 meses de prórroga para que su familia siga sin pagar la histórica deuda que tienen con el Estado por el Correo Argentino.

Fue gracias a un pedido de su procurador del Tesoro, Bernardo Saravia Frías, que solicitó más tiempo para analizar la última propuesta que hizo la familia presidencial y que las juezas Maria Lilia Gomez Alonso y Matilde Ballerini, que hace años que digitan la causa en favor de los Macri, le concedieron. La excusa fue que el Gobierno necesita más tiempo para considerar la oferta que hicieron los Macri el 10 de julio pasado, para la que tuvieron 45 días y que ahora tendrán 10 meses más. Lo que no aclaró es que esa propuesta es casi calcada a la que ya aceptó Macri en 2016 y que implicaba la condonación de más de 70.000 millones de pesos. Tampoco que en el expediente ya quedó claro, gracias a la intervención de la fiscala Gabriela Boquin, que esa intención de los Macri es abusiva y ruinosa para el Estado.

Como procurador del Tesoro Saravia Frías es la cabeza de los abogados del Estado, pero tiene dependencia directa del Presidente. Su cargo está a tiro de decreto, tal como le sucedió a Carlos Balbin,a quien Macri designó para el cargo al inicio de su gobierno pero fue eyectado por su posición justamente frente al caso Correo Argentino y reemplazado por Saravia Frías. La diferencia fundamental fue que Balbin ofició, en este caso, de abogado del Estado, mientras que la tarea encomendada (y bien cumplida) a Saravia Frias es actuar como abogado personal de Macri.

Saravia Frías pidió la prórroga bajo el argumento de la “complejidad” de la propuesta y los cambios ministeriales de principios de mes. El procurador plantea que las modificaciones en los ministerios que dispuso Macri demoran el tratamiento de esta cuestión. No explica el motivo, ya que la supresión de ministerios es cierta pero no afectó a la Procuración del Tesoro, que él conduce, y cuyo trabajo no se vio, en teoría, afectado. No contó que cuando llegó a la conducción de ese organismo su primera orden fue: “Lo de Correo hay que arreglarlo”.

Con la feria judicial de enero en el medio, esta prórroga que logró la dupla Macri-Saravia Frías será hasta los últimos días de junio o primeros de julio de 2019, dependiendo de feriados.

Si a lo anterior se suma que el proceso decisorio incluye someter el resultado del análisis a las autoridades de control y políticas, el plazo otorgado por V.E. para que esta parte se expida deviene insuficiente”, plantea el escrito. El plazo fueron 45 días hábiles, pero parece que no alcanza.

Tal como informó El Destape, la última propuesta que hicieron los Macri el pasado 10 de julio no difiere de la que presentaron en 2016 y que implicaba la condonación de miles de millones de pesos a la familia presidencial. La única explicación para esta nueva demora es mantener esta causa quieta, sin resolución, como hace 17 años.

En la audiencia del julio ante la Sala B de la Cámara Comercial, la familia presidencial presentó una propuesta que “mantiene su compromiso de pago ofrecido en la audiencia del 28 de junio de 2016 con una mejora en términos de plazo y monto”. La propuesta a la que hacen alusión fue la que desató el escándalo del Correo, ya que implicaba una quita del 98,82% de la deuda que, en dinero, era perdonarle a la familia Macri más de 70.000 millones de pesos. Esa intención fue rechazada entonces por la fiscala Boquín, acaso la única funcionaria judicial que no es parte de la sumisión tribunalicia a los intereses de Macri. Esto tiene sus costos, ya que el presidente mandó a pergeñar una maniobra interna dentro del Ministerio Público Fiscal para presionarla, ejecutada bajo el ala del interino Eduardo Casal.

En la propuesta que ahora el Gobierno pide 180 días hábiles para analizar, los Macri también ofrecieron el pago de un “reconocimiento adicional” de los intereses que acumularon desde el 2001, pero a condición de que le ganen juicios al Estado. En criollo, quieren pagarle al Estado con la plata del Estado. Tal como informó El Destape, los juicios de la familia presidencial contra el Estado suman más de 4.000 millones de pesos. A diferencia de los que son al revés, donde son los Macri los que deben, esos sí avanzan.

Como oferta nueva, los Macri propusieron pagar las 2 primeras cuotas de su deuda en un único pago anticipado de casi 6 millones de pesos dentro de los 30 días en que quede firme este acuerdo, por lo que quedarán 13 cuotas en lugar de las 15 que ofrecieron en 2016. Pero no es ninguna beneficencia. Los dos años que dicen adelantar son, de mínima, los transcurridos desde que se desató este escándalo. La primera de esas cuotas contará como la tercera de la propuesta original, es decir, el pago del 1% de la deuda, y quieren empezar a pagar al año de que se firme este acuerdo. O sea, si todo va según sus planes, a fines de 2019.

Las juezas Gomez Alonso y Ballerini accedieron a este pedido para demorar aún más esta causa, que  cumple 17 años. Ambas juezas fueron una pieza fundamental en el letargo de este expediente y en las maniobras judiciales de los Macri para, primero, evitar el pago y, segundo, intentar la condonación de esa deuda.

Fuente: El Destape