Alguien caracterizó a Tailandia como “el país de las sonrisas” y no se equivocó. Desde que uno llega al aeropuerto de Bangkok puede notar la amabilidad con que son tratados los viajeros. Juntan sus manos, se inclinan levemente y te dan la bienvenida, así te recibe Tailandia.

Un calor húmedo te golpea apenas salís del aeropuerto y allí mismo podés tomar un taxi hasta el centro por 500 baths, un equivalente a $240. Ahí hay que estar atentos a la hora de negociar el precio ya que si te descuidás te pueden intentar cobrar hasta 1000 baths.

El tráfico en Bangkok es un enjambre de motos, “tucs tucs” (motos taxis) y una gran cantidad de vehículos que dificultan el tránsito fluido, pero vale la pena recorrerla, caminarla y aprovechar para comer algo en los cientos de puestos callejeros. Obviamente por muy poca plata.

Bangkok pareciera tener a simple vista dos niveles arquitectónicos, si uno levanta la vista o viaja en los trenes elevados puede observar muchos edificios modernos con avanzados diseños que desafían hasta las leyes de gravedad. Torres vidriadas con confiterías en la cima que invitan a tomar unos tragos disfrutando de las maravillosas vistas de la ciudad y de los templos que por las noches están muy bien iluminados.

Ahora si uno baja la mirada millones de tiendas de ropa y comida se abren paso por las calles y avenidas de Bangkok, en algunos casos muy parecidas al Once o Constitución en la ciudad de Buenos Aires. También la pobreza y la no distribución de ingresos se filtra en esta mirada. Tailandia era uno de los “milagros” del Sudeste Asiático, aunque los beneficios no llega a todos.

Uno se siente cómodo y seguro al caminar por allí, la amabilidad que hacía referencia antes hace que uno se sienta así.

A unos kilómetros del centro se pueden visitar los mercados flotantes, los hay más originales y más turísticos. Pero valen la pena conocerlos.

Los templos también son imponentes, y en el centro podrás ir a varios de ellos.

Si tu idea es recorrer otros lugares de Tailandia, te recomiendo dejar el último día para compras en Bangkok, MKB o el Pantip son dos de los shoppings más grandes y de mejores precios. Recordá que el primer precio que te dan nunca es el último. El regateo es ya la manera corriente de comprar o de negociar con los taxis y Tuc Tuc.

Acá dejo algunas fotos de ésta ciudad.